Ciencia · Limpieza de carpas en Colac
Colac aspira 40 toneladas de carpas muertas. El problema de fondo persiste.
Un camión de succión ha retirado de Barongarook Creek unas 40.000 toneladas de carpas muertas. El olor persiste y aún no se han decidido medidas de control a largo plazo.
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Traducido del original en inglés.
Un camión equipado con un sistema de succión lleva aspirando carpas muertas de Barongarook Creek: unas 40.000 toneladas hasta ahora. Incluso después de retirarlas, los residentes de Colac, en el suroeste de Victoria, siguen conviviendo con el olor a pescado en descomposición.1
La cifra estimada, proporcionada por el Ayuntamiento de Colac Otway Shire y publicada por ABC News el 6 de noviembre, refleja el avance de la limpieza, no su finalización. Es un peso aproximado de lo recogido, no un recuento final de las muertes. Tampoco resuelve el problema de mayor alcance: la población de carpas vivas en el lago Colac, contiguo al arroyo, de donde, según las autoridades, los peces entraron en el arroyo para desovar.1
Pam Cuthbertson, residente de larga data, describió lo apiñados que estaban los peces:
Miles y miles, todos apretujados unos contra otros. No se podía meter ni una ramita entre ellos.
Calificó la escena de «desastre ambiental». Fue la descripción de una residente, no una clasificación ambiental oficial, pero refleja la magnitud de la experiencia local: miles de cadáveres en el agua y un olor que se extiende por los alrededores.1
Doug McNeill, gerente general de infraestructura y medio ambiente del ayuntamiento, dijo que el equipo de succión había sido eficaz para retirar los peces y reducir el olor. No obstante, advirtió que el olor persistiría y pidió paciencia a los residentes mientras continuaban los trabajos. No se ha anunciado una fecha para terminar la limpieza.1
Una limpieza sin fecha de finalización
El problema ya era público antes de que comenzara noviembre. El 30 de octubre, el Colac Herald informó de una advertencia del ayuntamiento: las carpas muertas podrían seguir apareciendo durante semanas, dependiendo del clima y las condiciones del agua. Eso establece que las muertes ya eran un problema para entonces, pero no cuándo murió el primer pez.4
Un comunicado del ayuntamiento del 2 de noviembre, difundido por Mirage News, describió la coordinación con la EPA de Victoria, el Departamento de Energía, Medio Ambiente y Acción Climática y la Autoridad de Gestión de la Cuenca de Corangamite. Se encargaría a contratistas retirar las concentraciones de carpas muertas cuando fuera viable. La prensa local informó de una prueba exitosa de una bomba de succión el 2 de noviembre, seguida de nuevas tareas de retirada; para el 4 de noviembre, la operación estaba intensificándose.23511
Cuando ABC visitó el lugar la tarde del jueves 5 de noviembre, parecía que ya se habían retirado muchos de los peces muertos del arroyo. La observación era alentadora, pero no constituía ni un relevamiento completo ni una declaración de que el trabajo hubiera concluido. La estimación de unas 40 toneladas del ayuntamiento, publicada a la mañana siguiente, sigue siendo una instantánea del avance. No se ha establecido el momento exacto en que los equipos alcanzaron ese total.1
También es necesario distinguir las funciones de las distintas agencias. McNeill describió al ayuntamiento como una entidad que trabaja con el gobierno estatal y la gestión de la cuenca. Sin embargo, en la información de ABC del 6 de noviembre, la Autoridad de Gestión de la Cuenca de Corangamite dijo que no desempeñaba un papel activo en la gestión del problema. Esto no contradice necesariamente la declaración previa sobre coordinación: participar en conversaciones es distinto de dirigir una operación. El ayuntamiento está organizando la retirada; las informaciones no explican plenamente cómo se distribuyen las responsabilidades más allá de eso.12
Tampoco se ha establecido el costo total de la limpieza ni se ha explicado dónde ni cómo se desechan los cadáveres. Para los residentes, la pregunta más urgente que sigue sin respuesta es más sencilla: cuánto tiempo más durará el olor.
La explicación tiene importantes limitaciones
El ayuntamiento describe las muertes como un fenómeno natural. Según su explicación, las carpas pasaron del lago Colac a Barongarook Creek para reproducirse, y luego se encontraron con caudales bajos y muy poco oxígeno. La falta de oxígeno sigue siendo la causa sospechada, no una conclusión respaldada en estas informaciones por mediciones de oxígeno específicas del episodio, fechas de muestreo o mediciones cuantificadas del caudal.1
La EPA de Victoria dijo que no investigaría más porque las muertes no estaban relacionadas con residuos ni contaminación. Eso explica la decisión del organismo regulador, pero no aporta las mediciones que faltan. Las informaciones tampoco establecen si murieron peces autóctonos. Que se hayan identificado miles de carpas muertas no demuestra que fueran la única especie afectada.1
Ninguna de esas limitaciones hace menos necesaria la retirada. Sí importa tenerlas en cuenta para entender lo ocurrido y evitar afirmar que la causa y el impacto ecológico total están documentados de forma concluyente, cuando no es así.
McNeill recordó que la última mortandad de peces de esta magnitud en la región ocurrió alrededor de 2009. Su recuerdo es una comparación aproximada, no una clasificación verificada de sucesos anteriores. La lección que extrajo fue que la población de carpas se había recuperado, pese a la impresión que había entonces de que habían muerto todas. En otras palabras, una mortandad espectacular no equivale a un control duradero de la población.1
Controlar los peces que aún viven
Taylor Hunt, gerente de pesca recreativa de la Autoridad de Pesca de Victoria, describió las carpas como un «problema endiablado» en las vías fluviales. Su comparación da una idea de la dificultad: erradicar funcionalmente las carpas de dos vías fluviales de Tasmania llevó casi 30 años y más de A$15 millones. Esas cifras corresponden a la iniciativa de Tasmania, no a un presupuesto ni a un calendario para el lago Colac.1
Entre las opciones locales que se están considerando figuran instalar barreras para impedir que las carpas entren en el arroyo a desovar y realizar capturas masivas cuando el lago se seque de forma natural. Ninguna de las dos constituye un programa local de erradicación anunciado. El camión de succión recoge peces muertos; eso no demuestra que haya comenzado una operación de captura de peces vivos. El objetivo declarado por Hunt es reducir la población por debajo de un nivel en el que las carpas tengan un impacto significativo, aunque resulte imposible eliminarlas.1
Un virus de la carpa podría convertirse con el tiempo en otra herramienta, pero Hunt dejó claro que la seguridad y la viabilidad son condiciones indispensables. «Si el virus está disponible y es una opción segura y práctica, también lo añadiremos al repertorio», dijo a ABC. Las pruebas de CSIRO continúan y no se ha anunciado ninguna autorización para aplicarlo en el lago Colac.1
La información más amplia de la Autoridad de Pesca de Victoria describe pruebas de laboratorio y modelos nacionales que sugieren posibles reducciones de la población del 30–80 por ciento, según las condiciones. Eso no es un resultado demostrado de liberación en el terreno ni un pronóstico para el lago Colac. Tampoco explica las muertes actuales. ABC informó en mayo que se esperaba que la investigación nacional se prolongara hasta 2028: un horizonte de investigación, no una fecha prometida para la liberación.1514
Cualquier futuro control biológico conllevaría su propio problema de gestión de los cadáveres. La limpieza de Colac muestra lo que eso significa en la práctica: equipos, tareas continuas de retirada y residentes a la espera de que se disipe el olor. Las autoridades no han anunciado cuándo decidirán cómo controlar localmente la población. Retirar 40 toneladas es una labor considerable. Para evitar que vuelvan a acumularse, es necesario decidir qué hacer con los peces que aún viven.
Fuentes8
4 artículos anteriores consultados como contexto.5 medios sin fecha:
Todas las fuentes, por medio
16 fuentes de 8 medios· Los más citados primero
Colac Heraldcolacherald.com.auPrimero5
Court Services Victoriavic.gov.au3
ABC News (Australia)abc.net.au2
agriculture.gov.au1
carpactionalliance.au1
Mirage Newsmiragenews.com1
southwestlocalnews.com.au1
- Primera información
- DEAD FISH TO BE REMOVED FROM CREEK - South West Local News
Tal como se emitió
- Crews have vacuumed about forty tonnes of dead carp out of a creek. Residents in Colac are still living with the smell of rotting fish, and the cleanup continues. The longer-term problem is how to stop carp building up in the waterway again.
- Colac Otway Shire Council estimates crews have removed forty thousand kilograms from Barongarook Creek in south-west Victoria. That estimate was made public on November sixth. It measures the weight collected so far, with more work still needed.
- Long-time resident Pam Cuthbertson described the fish packed together. “Thousands and thousands all jammed up against each other. You couldn't get a twig between them.” She called the situation “an environmental disaster.” For people around the creek, decomposing fish have brought an odour spreading through the surrounding area.
- Authorities say carp swam from adjoining Lake Colac into Barongarook Creek to spawn. The council believes low flows left the water short of oxygen during breeding season, killing thousands of fish. It describes the deaths as naturally occurring.
- EPA Victoria says it won't investigate further because the deaths didn't involve waste or pollution. The council's low-oxygen explanation remains the suspected cause. Removing carcasses addresses the immediate smell, while managing carp living in the lake requires a longer-term response.
- The council warned on October thirtieth that dead carp could continue for weeks, depending on weather and water conditions. A vacuum-pump trial succeeded on November second. Removal ramped up by November fourth, and many carcasses appeared cleared by November fifth.
- The council coordinated with EPA Victoria, the state environment department and the Corangamite Catchment Management Authority. Contractors were to remove concentrations of dead carp where practical. The catchment authority later said it had no active management role. That leaves the council running the removal operation, with coordination involving several agencies.
- A truck fitted with suction equipment is vacuuming carcasses from the creek. Doug McNeill, the council's infrastructure and environment general manager, says it's been effective at removing fish and reducing the smell. He warns some odour will continue and asks residents for patience.
- McNeill recalls the region's last fish kill on this scale around 2009. At the time, some people thought the carp had all died. But numbers recovered. His recollection shows the difficulty facing the current response. Even a large die-off can leave carp able to rebuild their population.
- Taylor Hunt, the Victorian Fisheries Authority's recreational fishing manager, says functionally eradicating carp from two Tasmanian waterways took almost thirty years. It cost more than fifteen million Australian dollars. Those figures describe Tasmania's effort, separate from the work facing Lake Colac.
- Hunt says authorities are considering screens to block carp entering the creek to spawn. Another possibility is mass catches when the lake naturally dries up. A carp virus could eventually become another tool. For now, crews are collecting dead fish, while those options remain under consideration for controlling the living population.
- Hunt makes safety and practicality conditions for using a virus. CSIRO is still testing that option. His immediate aim is to reduce carp numbers enough to limit their impact on waterways, even if eliminating them proves out of reach.
- Laboratory testing and national modelling suggest the virus could reduce carp populations substantially, depending on conditions. Scientists still have to work through that research. Any eventual use would also bring the practical challenge of managing dead carp, the same kind of task crews are dealing with now.
- The modelled reduction ranges from thirty to eighty percent, depending on conditions. That hasn't been demonstrated through a field release, and it isn't a forecast for Lake Colac. National research is expected to extend into 2028, with any release decision still ahead.
- The council hasn't given residents a final cleanup date, and authorities haven't announced when they'll choose local population controls. Preventing another accumulation will require decisions about those measures. Hunt's goal is to bring carp numbers below the level where they have a meaningful impact on the waterways.
Traducción actualizada el
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