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Conflictos · Selección SEAL

Dos mujeres alcanzan un hito del entrenamiento SEAL del que se ha informado, pero no obtienen la calificación

CBS informa de que dos mujeres avanzaron en el BUD/S más que cualquier otra antes que ellas. Sus distintas salidas —y la escasa respuesta pública de la Marina— definen lo que significa ese hito.

Escrito 6 min de lectura

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Traducido del original en inglés.

¿Qué se considera un avance en la selección de los Navy SEAL si ninguna de las candidatas termina el curso?

Para dos mujeres que entrenaban en la Base Naval Anfibia de Coronado, en California, la respuesta es avanzar por una etapa inicial y extenuante, no obtener la calificación. Ambas llegaron a la tercera semana del entrenamiento básico de demolición submarina y SEAL, conocido como BUD/S, según CBS News. Sus reporteros, James LaPorta y Eleanor Watson, describieron ese avance como el más lejano al que había llegado una mujer desde que el curso se abrió a las mujeres en 2016. Una de ellas posteriormente ingresó en la Semana del Infierno. Ninguna completó el BUD/S.⁠1

Se trata de un hito significativo del que se ha informado, pero la afirmación histórica tiene un límite: no se ha confirmado de forma independiente mediante registros públicos de la Marina que identifiquen a cada candidato. El Mando de Guerra Especial Naval se ha negado a comentar el progreso individual de las mujeres. Por lo tanto, el relato se basa en la investigación de CBS, que cita a varias fuentes, y no en un anuncio oficial de un récord.⁠1

El reportaje se hizo público el 4 de noviembre de 2026. Esa fecha corresponde a la divulgación, no al logro ni a ninguna de las dos salidas. Las mujeres habían comenzado el entrenamiento varias semanas antes; no se han divulgado las fechas exactas de su avance y salida. CBS reserva sus nombres por motivos de seguridad y privacidad.⁠1

Dos candidatas, dos salidas distintas

La diferencia entre las experiencias de las mujeres importa tanto como el progreso que comparten. La oficial de la Marina fue primero «pasada a otra clase» —una reasignación que permite a una candidata continuar con un grupo posterior—. Más tarde, pidió retirarse antes de la Semana del Infierno. La marinera alistada entró en la Semana del Infierno y fue retirada por motivos médicos durante esa etapa.⁠1

Esos resultados no son intercambiables. El cambio de clase de la oficial no fue en sí mismo su retiro voluntario; esa decisión llegó después. La retirada de la marinera alistada fue médica, no una decisión de abandonar, según lo informado. No se ha divulgado ningún diagnóstico, el motivo del cambio de clase de la oficial ni la asignación posterior de entrenamiento. La Marina tampoco ha dicho si alguna de las dos regresará.⁠1

La respuesta del mando explica por qué el registro público sigue siendo escueto. Un portavoz le dijo a CBS:

Para proteger la integridad de los cursos del Centro de Guerra Especial Naval y la privacidad de sus candidatos, no hablamos de los detalles de la selección o no selección de ninguna persona ni de su situación en el proceso de entrenamiento.

Portavoz del Mando de Guerra Especial Naval 1

Esa declaración no confirma ni contradice el récord del que se ha informado. Tampoco ofrece motivos para reconstruir las circunstancias médicas o personales de las mujeres. La versión que puede sostenerse es más limitada: dos avances hasta la tercera semana de los que se ha informado, seguidos de salidas distintas; solo se ha dicho que la marinera alistada entró en la Semana del Infierno.

La Semana del Infierno comienza en la cuarta semana y dura cinco días y medio, según el reportaje de CBS y el pie de foto oficial de Naval Special Warfare. El pie de foto de la Marina señala que, en total, se duerme unas cuatro horas, se recorren más de 200 millas corriendo y se realizan más de 20 horas de entrenamiento físico al día. Los candidatos cargan troncos, botan botes entre olas rompientes y permanecen tendidos en agua fría del océano.⁠1⁠39

Llegar a esa prueba significa haber superado una selección considerable. Pero llegar a la tercera semana, entrar en la Semana del Infierno y completarla son tres logros distintos. El reportaje no establece que ninguna de las dos mujeres haya completado la Semana del Infierno.⁠1

Lo que muestran realmente las cifras de bajas

El contexto útil no es simplemente que el entrenamiento SEAL sea difícil. Es que muchos candidatos se retiran —o pasan a otra clase— antes de que comience su prueba más famosa. CBS citó cifras de la Marina correspondientes a 1998–2023, divulgadas en virtud de la Ley de Libertad de Información, que muestran que cerca del 45% de los candidatos fueron retirados o pasaron a otra clase durante las tres semanas previas a la Semana del Infierno. Su resumen también situó en cerca del 29% el porcentaje de retiros voluntarios antes de la Semana del Infierno. Son cifras históricas de la población general de candidatos, no tasas específicas para las mujeres.⁠1

Las tablas originales obtenidas mediante la Ley de Libertad de Información no estuvieron disponibles para su examen independiente para este artículo. Eso limita la precisión con que pueden evaluarse sus denominadores y criterios de recuento. Sin embargo, una distinción queda clara en las cifras publicadas: algunas mediciones agrupan las retiradas y los cambios de clase. Un candidato reasignado a otra clase no necesariamente ha abandonado de forma permanente la vía para obtener la calificación.

El resumen de CBS situó la deserción total a lo largo de la ruta de entrenamiento en cerca del 68%. Describió la primera fase de siete semanas, que incluye la Semana del Infierno, como la etapa con más bajas: el 66% fue retirado o pasó a otra clase. Alrededor del 21% abandonó durante la Semana del Infierno por motivos voluntarios, médicos o de rendimiento; CBS interpretó esa cifra como que casi cuatro de cada cinco participantes terminaban la prueba.⁠1

Las cifras de las etapas posteriores fueron mucho más bajas: 5% en buceo de combate, 3% en guerra terrestre y menos del 1% en el entrenamiento de calificación SEAL. Esos porcentajes corresponden a distintas etapas y grupos. No se pueden sumar, tratar uniformemente como bajas permanentes ni convertir en las probabilidades personales de obtener la calificación de ninguna de las dos mujeres. Lo que sí muestran, según el resumen histórico publicado, es la intensidad con que la selección se concentra en las primeras semanas.⁠1

Todavía quedaba un largo camino por delante. El BUD/S dura aproximadamente seis meses, seguidos de aproximadamente otros seis meses de entrenamiento de calificación SEAL. Las directrices de personal de la Marina distinguen entre ambos cursos e identifican la insignia Trident, que se entrega a quienes se gradúan del SQT, como símbolo de la calificación SEAL. La tercera semana es un avance inicial, no un resultado cercano a la graduación.⁠1⁠30

Las mujeres obtuvieron acceso después de que el secretario de Defensa, Ash Carter, decidiera el 3 de diciembre de 2015 abrir todos los puestos y especialidades militares a las mujeres a partir de enero de 2016. Esa política abrió la posibilidad de intentar superar la selección; no otorgó la selección ni la calificación.⁠28

Tampoco debe este hito del BUD/S del que se ha informado borrar el servicio anterior. Las mujeres habían trabajado junto a las fuerzas de operaciones especiales durante décadas. En 2021, una mujer se graduó de la vía independiente de entrenamiento de tripulaciones de embarcaciones de guerra especial de la Marina. Esas tripulaciones operan embarcaciones rápidas y fuertemente armadas que transportan a los SEAL, pero siguen sus propios procesos de selección y entrenamiento. Esa graduación no equivalía a obtener la calificación SEAL.⁠1

La interpretación más justa evita tanto exagerar como restar importancia. Ninguna de las dos mujeres obtuvo un Trident en este intento. Sin embargo, abandonar un curso no hace que la distancia recorrida carezca de importancia, sobre todo en un sistema de selección que elimina o reasigna a tantos candidatos desde el principio. El progreso del que se ha informado puede señalar que se está superando un límite, sin demostrar nada general sobre el eventual éxito —o fracaso— de las mujeres como candidatas a los SEAL. Que la tercera semana haya sido realmente un límite sin precedentes sigue siendo una afirmación pendiente de confirmación pública independiente.

Tal como se emitió
  1. Two women reached week three of Navy SEAL training before leaving the course. Their progress is reportedly the furthest any female candidates have advanced since women gained access to it. One entered Hell Week. The Navy hasn't confirmed whether any woman before them reached the same point.
  2. The women trained at Naval Amphibious Base Coronado in California. They entered Basic Underwater Demolition/SEAL training, usually called BUD/S, several weeks before their progress became public. Both reached its third week, near the beginning of a much longer qualification process.
  3. The candidates were a naval officer and an enlisted sailor. Their paths through training then separated. The officer was moved into the next class, a step called being rolled back. That gives a candidate a later class to continue with. Her decision to leave came afterward.
  4. The officer ultimately asked to leave before Hell Week. The enlisted sailor entered Hell Week and was medically removed during it. So the officer's final departure was voluntary, while the sailor's was medical. Neither completed BUD/S.
  5. The women's names are being withheld for security and privacy. Their progress became public on November fourth, twenty twenty-six, after they had already entered training several weeks earlier. That date marks the disclosure. The training itself had already taken place, including both women's departures from the course.
  6. Candidates carry logs and launch boats into breaking waves during Hell Week. They also lie in cold ocean water. The test begins in the fourth week and lasts five and a half days, pushing physical endurance and the ability to keep working with a team.
  7. Candidates get about four hours of sleep in total across roughly five days. They run around two hundred miles. The Navy's own description puts that distance at more than two hundred miles, with more than twenty hours of physical training a day. Reaching that test means surviving substantial selection beforehand.
  8. About forty-five percent of candidates were removed or rolled back during the three weeks before Hell Week. Those historical Navy figures cover nineteen ninety-eight through twenty twenty-three. They describe the broader candidate population, with reassignment to a later class included in that percentage.
  9. The historical figures also put voluntary withdrawal before Hell Week at about twenty-nine percent. Across the training pipeline, attrition was about sixty-eight percent. The greatest losses came during the seven-week first phase, which includes Hell Week. There, sixty-six percent of candidates were removed or moved into another class.
  10. Around twenty-one percent left during Hell Week, through voluntary withdrawal, medical removal or performance problems. Later, five percent left during the combat-diving phase and three percent during land warfare. Under one percent left during the final SEAL Qualification Training course.
  11. Nearly four in five candidates who entered Hell Week finished it in that historical summary. More candidates left during the preceding weeks than during Hell Week itself. These percentages describe different stages and groups, so they can't be added together. They also don't predict either woman's individual chance of qualifying.
  12. BUD/S lasts roughly six months. SEAL Qualification Training follows and takes roughly another six months. Graduates receive the Trident insignia that signifies qualification as a SEAL. Both women left during the early part of that route, with substantial training still ahead.
  13. Women gained access after the December third, twenty fifteen decision to open all military occupations and positions to women, beginning in January twenty sixteen. Women had already served alongside special operations forces for decades. And in twenty twenty-one, a woman graduated from the Navy's separate special warfare boat-crew training pipeline.
  14. Those boat crews operate heavily armed, high-speed craft that transport SEALs into and out of hostile territory. They have their own selection and training. That earlier graduation marked progress in another naval special warfare occupation, with a different route to qualification.
  15. The week-three milestone for these two women remains a reported first. Naval Special Warfare Command says it won't discuss individual candidates' selection status or position in training, citing course integrity and privacy. The Navy hasn't said whether either woman will return to training.

Fuentes36

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