Ciencia · Conservación de los banteng
¿Podrían los banteng asilvestrados de Australia ayudar a salvar a su especie?
El embajador de Indonesia quiere iniciar conversaciones de investigación sobre cómo utilizar el rebaño del Territorio del Norte para contribuir a la recuperación en su país. Su posible valor no borra los daños que causa a los hábitats australianos.
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Traducido del original en inglés.
Unos 10,000 banteng asilvestrados viven en la península de Cobourg, en Australia: aproximadamente diez veces la cifra que se calcula que queda en estado silvestre en Indonesia. Para un animal introducido que daña los hábitats australianos, esa abundancia plantea una posibilidad inusual: el rebaño podría convertirse en un recurso para salvar a su especie, en peligro crítico, en el extranjero. El embajador de Indonesia en Australia quiere que ambos países la estudien.1
Siswo Pramono ha propuesto una cooperación científica entre los parques nacionales de Indonesia y el gobierno del Territorio del Norte, que podría conducir al regreso de animales genéticamente adecuados. Pero se trata de una invitación a iniciar una conversación, no de una repatriación acordada. Dijo a ABC News que no se habían celebrado conversaciones formales; el reportaje del 5 de noviembre no incluyó ninguna respuesta del gobierno del Territorio del Norte.1
La distinción importa. Una población numerosa fuera del área de distribución nativa de una especie puede ofrecer opciones de conservación sin aportar automáticamente los animales adecuados, un destino seguro o una razón para dejar sin control los daños ambientales locales. La pregunta no es simplemente si Australia debería proteger a los banteng. Es qué lograría esa protección, para qué poblaciones y a costa de qué ecosistemas.
La península de Cobourg se encuentra a unos 200 kilómetros al noreste de Darwin e incluye el Parque Nacional Garig Gunak Barlu. Sus banteng descienden de animales introducidos desde el Sudeste Asiático durante un asentamiento colonial fallido en la década de 1840. Casi dos siglos después, el gobierno del Territorio del Norte describe la península como el lugar donde vive la mayor población de banteng del mundo.111
Las cifras de población requieren cautela por sí mismas. Las estimaciones de unos 10,000 ejemplares en la península de Cobourg y unos 1,000 en estado silvestre en Indonesia proceden del reportaje de ABC, que no indica las fechas de los censos ni los métodos de recuento. No son censos verificados de forma independiente, y la cifra de Indonesia es una estimación nacional, no el total mundial.1
Un refugio, no un rescate listo para hacerse
La situación más amplia de la especie es grave. El Grupo de Especialistas en Ganado Salvaje Asiático de la Comisión de Supervivencia de Especies de la UICN afirma que los banteng pasaron de la categoría «en peligro» a «en peligro crítico» el 28 de octubre de 2024, tras una disminución mundial estimada de más del 80 por ciento en dos décadas, impulsada por la caza furtiva y la pérdida de hábitat. Esa disminución no describe un colapso comparable de la manada introducida en Australia.19
La página informativa del gobierno del Territorio del Norte sobre los banteng todavía describe la especie como vulnerable. Esa denominación ha quedado desactualizada tras la evaluación de conservación posterior; no debe interpretarse como prueba de que la situación global de la especie sea menos urgente.1119
El argumento de Pramono es que la supervivencia en Australia ha preservado una oportunidad. «Australia es increíble, es como el arca de Noé de la Biblia», dijo a ABC. Su comparación es un argumento para investigar el valor del rebaño, no una afirmación de que los banteng ya hayan desaparecido de Indonesia.1
Plantea una cooperación en ambas direcciones. Algunos animales del Territorio del Norte podrían regresar a Indonesia si se considera que son «genéticamente adecuados» para sus parques nacionales. También propuso llevar más banteng al Territorio para mejorar la «variedad genética» del rebaño australiano. Quiere que comiencen las conversaciones entre el gobierno del Territorio y los parques nacionales de Indonesia antes de involucrar al Departamento de Asuntos Exteriores y Comercio de Australia. Ninguna de las dos propuestas es una operación de traslado de animales anunciada.1
La repatriación o reintroducción es una posibilidad, pero debemos actuar con mucho cuidado.
Hay una razón científica para tomar en serio la idea. Un estudio de 2006 identificó banteng de linaje puro en el norte de Australia mediante ADN mitocondrial, secuenciación del cromosoma Y y un gen nuclear que codifica la lactoferrina. ABC describe el estudio como un análisis de más de 50 animales en Garig Gunak Barlu, en el que se hallaron características genéticas que no suelen observarse en el Sudeste Asiático.71
Pero identificar la ascendencia no es lo mismo que seleccionar animales para su liberación. El hallazgo histórico no demuestra que determinados banteng actuales serían compatibles con un rebaño concreto de Indonesia, estarían lo bastante sanos para ser trasladados o beneficiarían la diversidad genética futura de ese rebaño. Son cuestiones distintas que requieren una evaluación nueva.
Un artículo independiente de 2007 abordó la baja diversidad genética de la población australiana, reducida por un cuello de botella. No debe confundirse con el estudio de identificación de 2006 ni considerarse una evaluación actual de animales concretos. Tampoco el tema del artículo demuestra que añadir animales al rebaño australiano, como sugirió Pramono, necesariamente lo beneficiaría. La identidad genética y la variedad genética son consideraciones distintas; un plan de conservación tendría que examinar ambas.27
Aquí hay que proteger dos paisajes
Los costes en Australia no son hipotéticos. El gobierno del Territorio del Norte afirma que el pastoreo de los banteng afecta a la vegetación y que el pisoteo daña los ecosistemas de dunas de arena y los humedales. Su información no cuantifica esas pérdidas ni demuestra consecuencias concretas para las poblaciones de especies nativas. Las pruebas justifican tomar en serio los daños, sin exagerarlos hasta hacer afirmaciones que el seguimiento disponible no demuestra.11
Garig Gunak Barlu es un parque nacional de gestión conjunta. El interés internacional por el ganado no establece por sí mismo una nueva decisión de gestión, un objetivo poblacional ni un cambio en la política de control de animales. Una propuesta que pretenda preservar el valor de conservación aún debe ajustarse a las responsabilidades respecto del lugar donde viven los animales.12
Daniel Ramp, director del Centre for Compassionate Conservation, sostiene que Australia debería tener en cuenta la situación global de los animales introducidos junto con sus propias necesidades de conservación. Su salvedad es importante: deben mitigarse los impactos sobre las especies nativas amenazadas. «¿En qué momento hacemos esta concesión entre equilibrar nuestras necesidades de conservación en Australia y las del resto del mundo?», preguntó a ABC.1
Esa es una pregunta mejor que tratar «asilvestrado» y «en peligro» como etiquetas mutuamente excluyentes. Los banteng pueden ser a la vez una presión introducida sobre los ecosistemas australianos y una población potencialmente valiosa de una especie amenazada a escala mundial. Reconocer una cosa no anula la otra.
También habría que proteger los paisajes receptores de Indonesia. Allí, la caza furtiva, la pérdida de hábitat y la competencia con el ganado amenazan a los banteng, mientras que el aislamiento expone a las poblaciones a los riesgos de la deriva genética: cambios aleatorios en la variación genética a lo largo de las generaciones. Trasladar animales de vuelta no resolvería por sí solo esas presiones ni demostraría que un lugar receptor dispone de suficiente hábitat protegido para mantenerlos.21
Lo que sabemos
- El embajador ha propuesto cooperación científica y traslados condicionados. Afirma que no se han celebrado conversaciones formales. 1
Lo que no sabemos
- La información disponible no establece ningún traslado acordado, parque receptor, número de animales, calendario ni plan de liberación aprobado.
Lo que viene
- Esté atento a una respuesta oficial y a la decisión de encargar evaluaciones genéticas, de salud animal y de los lugares receptores.
Las directrices generales del Territorio del Norte sobre traslados de fauna silvestre establecen los requisitos para las propuestas y los permisos, pero no demuestran que se haya presentado o aprobado una solicitud específica para los banteng. Habría que establecer —no dar por sentadas a partir del tamaño del rebaño— la autorización administrativa, la idoneidad de los animales y el beneficio ecológico.14
Pramono ha identificado un recurso potencialmente valioso, no un plan de rescate terminado. La versión más sólida de su propuesta no protegería a un rebaño ni a un hábitat a costa del otro: evaluaría si los banteng australianos pueden fortalecer la recuperación en Indonesia y, al mismo tiempo, reducir los daños que causan allí donde viven ahora. La oportunidad es lo bastante real como para investigarla. Sigue sin saberse si puede convertirse en una medida de conservación eficaz.
Tal como se emitió
- Cobourg Peninsula holds the world's largest population of banteng, a critically endangered wild cattle species. Indonesia's ambassador wants the introduced Australian herd protected as a possible resource for recovery back home. But these animals also damage Australian habitats. Can that herd help Indonesia's wild banteng recover while protecting the landscapes it damages?
- The herd lives about 200 kilometres north-east of Darwin, on Cobourg Peninsula. Garig Gunak Barlu National Park is there, far from the Indonesian populations that might eventually receive some of these animals.
- About 10,000 banteng are estimated to live on the peninsula, compared with about 1,000 remaining in the wild in Indonesia. Those estimates describe an Australian feral population and Indonesia's wild animals. The Indonesian figure covers that country alone.
- The Australian animals descend from banteng brought from South-East Asia during a failed colonial settlement in the 1840s. Their descendants have survived here for almost two centuries. That survival gives Indonesia's ambassador to Australia, Siswo Pramono, a reason to pursue conservation cooperation.
- Pramono says some animals could return to Indonesia if they're genetically suitable for its national parks. He also says no formal talks have taken place. He wants research cooperation to begin between Indonesian national parks and the Northern Territory government.
- He would bring Australia's Department of Foreign Affairs and Trade into the conversation afterward. His proposal also runs in the other direction. He suggests bringing more banteng into the Northern Territory to improve the Australian herd's genetic variety. Both ideas would need assessment.
- Banteng numbers globally are estimated to have fallen by more than 80 percent over two decades, driven by poaching and habitat loss. That decline underpinned the species' move from endangered to critically endangered on October 28, 2024.
- A Northern Territory government information page still describes banteng as vulnerable, conflicting with that later conservation assessment. The global decline describes the species' wider crisis. Australia's large introduced herd has followed a different path, making its possible conservation value worth investigating.
- Researchers identified pure-strain banteng genetics in more than 50 animals sampled in Garig Gunak Barlu in 2006. Those genetics weren't typically seen in South-East Asia. A separate 2007 study addressed low genetic diversity in the Australian population after its narrow founding bottleneck.
- The 2006 researchers examined mitochondrial DNA, the Y chromosome and a nuclear gene linked to the protein lactoferrin. Their finding identified the animals' ancestry. Choosing animals for a return would require fresh checks of their health and compatibility with a receiving herd.
- Banteng grazing changes vegetation, and their trampling damages sand-dune ecosystems and wetlands. Those are local costs that protection would have to address. Garig Gunak Barlu is jointly managed, so international interest in the herd also meets existing responsibilities for the park.
- Pramono likens Australia to Noah's ark because animals threatened in their original homes can survive here. He sees that survival as an opportunity to help preserve the species. Conservation expert Daniel Ramp places habitat protection alongside that international responsibility.
- Ramp says impacts on native threatened species should be reduced wherever they occur. He also argues that Australia should consider the global conservation status of introduced animals. His challenge is how to meet both responsibilities when they pull management in different directions.
- Indonesia's wild banteng still face poaching and habitat loss. Livestock competition adds pressure, while isolated populations risk losing genetic variety through chance changes over generations. Returning animals would have to fit a wider recovery effort that tackles those threats.
- A large herd overseas can offer potential breeding animals, but recovery also requires suitable receiving habitat and protection. Researchers would need to assess how many animals a receiving site could support, and whether mixing populations would help their long-term survival.
- Pramono's immediate request is to start the conversation. Turning it into a workable plan would require genetic, animal-health and receiving-site assessments, alongside the necessary permissions. The Northern Territory government's response to his proposal hasn't been announced.
- The Australian herd offers a potentially valuable resource for Indonesian recovery. Using it successfully would mean protecting native Australian habitats while choosing animals suited to a receiving herd. Those animals would also need a protected home where enough habitat remains to sustain them.
Fuentes15
22 fuentes de 15 medios· Los más citados primero
NT Police, Fire & Emergency Servicesnt.gov.au6
ABC News (Australia)abc.net.au1
- Primera información
- Indonesia's ambassador wants feral banteng cattle protected in NT
atdw-online.com.au1
chesterzoo.org1
IUCNiucn.org1
IUCN Red List of Threatened Speciesiucnredlist.org1
newscientist.com1
Traducción actualizada el
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