Negocios · Daños a los cultivos
Los daños causados por zorros voladores hacen que los productores de la costa de Coffs necesiten algo más que recomendaciones sobre redes
Un productor de Coffs Harbour calcula que se han dañado más de 10,000 bananas. La oferta nacional sigue estable, pero no se han resuelto los costos de la retirada segura ni de la protección.
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¿Quién ayuda a un productor cuando los zorros voladores dañan la cosecha y luego se convierten en un peligro que los propios trabajadores de la finca no pueden retirar sin correr riesgos?
Esa es la pregunta que afrontan las empresas bananeras y de frutos rojos de la costa centro-norte de Nueva Gales del Sur. El problema inmediato no es una escasez nacional de fruta. Se trata de una pérdida concentrada de productos comercializables, agravada por animales angustiados dentro de las plantaciones y los túneles de cultivo, y por la incertidumbre sobre quién ofrecerá una retirada segura y pagará la protección adicional. 1
En un reportaje de ABC News publicado el 27 de octubre de 2026, hora de Australia, el productor bananero de Coffs Harbour Paul Shoker calculó que en octubre se habían dañado más de 10,000 bananas individuales en su propiedad. Es la estimación de un productor, no un recuento regional, una cantidad de racimos ni un tonelaje medido. Pero da una idea concreta de la magnitud de las pérdidas en una empresa. 1
El mecanismo hace que esto sea más que una historia de fruta devorada durante la noche. Shoker dijo que los zorros voladores buscan polen y néctar en las puntas de las flores del banano y raspan los racimos al hacerlo. Los bananos pueden permanecer en la planta un par de meses más, aunque su futuro comercial ya se haya perdido.
«Cuando vayamos a cosechar ese racimo dentro de un par de meses, estará completamente cubierto de arañazos, dejará de ser comercializable y, básicamente, tendremos que cortarlo», dijo a ABC. El trabajo de cultivar la fruta no necesariamente termina cuando se produce el daño; lo que desaparece es la posibilidad de venderla. 1
En Bonville, Mick Gentle, productor de bananas lady finger, ya había puesto bolsas protectoras sobre las flores de los bananos. Los zorros voladores se metieron por debajo. También informó que algunos animales permanecían en la plantación durante el día, un comportamiento que, según dijo, nunca había visto en sus 36 años en la finca, junto con daños que superaban todo lo que había vivido antes. Es un relato llamativo de un productor con larga trayectoria, aunque no constituye un registro histórico regional establecido. 1
No se puede simplemente retirar a los animales
Los productores de frambuesas y moras de la costa de Coffs afrontan una intrusión similar en espacios de cultivo protegidos. Rachel Mackenzie, directora ejecutiva de Berries Australia, dijo a ABC que los zorros voladores estaban entrando en los túneles de cultivo y «arruinando los cultivos de frutos rojos». Algunos estaban débiles y frágiles; otros morían en las redes, dijo. Ese relato no establece la cantidad de frutos rojos perdidos, su valor en dólares ni el número de fincas afectadas. 1
Por eso, la petición de Mackenzie no consiste simplemente en encontrar otra forma de proteger la fruta. Pide apoyo estatal para retirar a los animales de forma segura de los lugares donde la gente necesita trabajar.
No creo que deba ser responsabilidad de los voluntarios tener que ocuparse de esto, pero, evidentemente, nuestros miembros y productores no pueden hacerlo.
El lyssavirus australiano de los murciélagos es el riesgo de infección que subyace a esta preocupación. Eso no significa que todos los zorros voladores estén infectados, pero que un animal parezca indefenso no da permiso para tocarlo. Las orientaciones generales de NSW Health indican que la fauna silvestre solo debe ser manipulada por personas capacitadas, con las vacunas recomendadas pertinentes a su función y el equipo de protección adecuado. 80
El Distrito Sanitario Local de la costa centro-norte de Nueva Gales del Sur advirtió específicamente contra tocar o manipular zorros voladores y murciélagos pequeños heridos o muertos en unas recomendaciones fechadas el 25 de octubre de 2023. Se trata de consejos de seguridad vigentes, no de un nuevo despliegue ni de un acuerdo de asistencia para estas fincas. La distinción importa: decirles a los trabajadores que no manipulen a los animales es necesario, pero no proporciona por sí solo a alguien que pueda hacerlo. 83
La causa de que los zorros voladores estén entrando en estos cultivos sigue siendo menos clara que el daño que están causando. Se sospecha que se trata de un episodio de inanición masiva, y se ha propuesto la escasez de néctar en los árboles en flor como explicación. Los informes sobre animales débiles y muertes en las redes no confirman por sí solos esa causa ni determinan la mortalidad total de la región. 1
Las orientaciones generales de emergencia de NSW para la fauna silvestre reconocen que la escasez de néctar o fruta puede provocar emergencias por inanición. También describen la cooperación con grupos de rehabilitación de fauna silvestre para rescatar zorros voladores angustiados. Ninguna de esas declaraciones establece un diagnóstico para estas incursiones en los cultivos ni un acuerdo específico de rescate para los productores afectados. 81
Las recomendaciones de protección no son asistencia para retirar animales
La respuesta del departamento estatal de medioambiente, recogida por ABC, recomienda instalar redes de exclusión como barrera física, que también ofrecen protección contra el granizo, el viento, los daños del sol y las aves. También enumera bolsas para la fruta, disuasores sonoros e iluminación, y anima a los productores a pedir asesoramiento adaptado a sus operaciones. A los productores de frutos rojos les han recomendado colocar redes en los extremos de los túneles, otro gasto mientras se pierde fruta. 1
Las orientaciones generales de NSW recomiendan redes inocuas para la fauna silvestre a fin de reducir el riesgo de que los animales queden atrapados. Esto es especialmente pertinente cuando ya se encuentran animales angustiados en las redes de los cultivos. Pero la experiencia de Gentle muestra por qué mencionar un método de protección no equivale a demostrar que funciona en una propiedad concreta: los zorros voladores han conseguido meterse bajo las bolsas que ya tenía. 79 1
La respuesta comunicada hasta ahora no incluye un programa financiado de retirada ni una fecha para decidir sobre la asistencia. Tampoco hay una auditoría regional independiente de los daños que determine el alcance total de las pérdidas. Esas carencias dejan sin resolver tanto la respuesta práctica como el monto de la factura. 1
Pérdidas locales, un panorama nacional distinto
Nada de esto requiere que haya escasez nacional de bananas para tener graves consecuencias económicas. Meegan George, directora ejecutiva de Freshmark, dijo a ABC que, por lo que observaba en el mercado, la oferta total de bananas no se había visto realmente afectada. Matizó esa evaluación: los compradores locales aún podrían tener dificultades para acceder al suministro. Se describió como estable la oferta total de los cultivos frutales afectados, incluidos los frutos rojos. 1
La geografía ayuda a explicar esa diferencia. Las cifras de la Oficina Australiana de Estadística para el ejercicio fiscal 2023–24 sitúan la producción nacional de bananas en 369,000 toneladas, de las cuales Queensland del Norte produjo el 94 por ciento. Solo las zonas de Innisfail y Tully representaron 259,000 toneladas, o el 70 por ciento del total nacional. Publicadas el 18 de junio de 2025, son cifras históricas de producción, no datos de la producción de octubre de 2026 ni una previsión actual. 19
Cifras más recientes del Consejo de Productores Bananeros de Australia registran 565,690 cajas enviadas desde Queensland del Norte en la semana 42, que terminó el 18 de octubre de 2026, frente a 448,111 en la semana 41. Esos envíos regionales son remesas, no inventarios minoristas. No se pueden convertir aquí en toneladas, utilizar para calcular la fruta dañada en Nueva Gales del Sur ni tratar como prueba de una variación de los precios minoristas. 20
Un mercado nacional bien abastecido y una empresa local gravemente afectada pueden coexistir. Para los consumidores, los datos apuntan a una disponibilidad general estable. Para los productores afectados, la pregunta pendiente está mucho más cerca de casa: ¿quién retirará los animales de sus cultivos de forma segura y ayudará a proteger lo que queda?
Tal como se emitió 16 líneas
- Flying foxes are ruining bananas months before growers can harvest them. Affected farms are losing saleable fruit and facing a wildlife hazard their workers can't safely clear themselves. National fruit supplies remain steady, but who will help these growers remove the animals and pay for protection?
- Coffs Harbour grower Paul Shoker estimates that flying foxes damaged more than ten thousand individual bananas on his farm during October. That gives a concrete measure of the damage to one business. The region's total losses haven't been counted.
- The animals reach for pollen and nectar at the banana flower tips. In doing so, Shoker says, they scratch the bunch. The fruit can stay on the plant for another couple of months, but by harvest those scratches can make it unsaleable. He expects to have to cut damaged bunches down, losing fruit he has already spent time growing.
- At Bonville, ladyfinger grower Mick Gentle says flying foxes have crawled beneath bags protecting his banana blossoms. They're also staying in the plantation during daylight. In thirty-six years on the farm, he says he's never seen this behaviour or damage on this scale.
- Raspberry and blackberry growers on the Coffs Coast are also finding flying foxes inside protective crop tunnels. Berries Australia chief executive Rachel Mackenzie says some animals are weak and fragile, and some are dying in the nets. A mass-starvation event linked to scarce nectar is suspected, but the cause of these crop incursions hasn't been confirmed.
- Mackenzie wants state support for safe removal. She says growers can't deal with the animals themselves, and volunteers shouldn't have to carry the responsibility. Her request puts the immediate problem inside the farm: how to protect workers while clearing distressed animals from crops.
- Australian bat lyssavirus is the infection risk behind that concern. A sick, trapped or dead flying fox needs trained handling. Workers shouldn't assume an animal is safe to touch because it appears helpless. The same situation also creates an animal-welfare problem, with distressed flying foxes caught where growers need to work.
- NSW Health says wildlife should only be handled by trained people with the recommended vaccinations and correct protective equipment. Earlier Mid North Coast health advice specifically warns against touching injured or dead flying foxes and microbats. That remains standing safety advice.
- Berry growers have been advised to put netting across tunnel ends, adding another expense while they're losing fruit. The state environment department recommends exclusion netting as a physical barrier. It can also protect crops against hail, wind, sun damage and birds. Other options include fruit bags, sound deterrents and lighting, with advice tailored to each operation.
- The damage is concentrated on the New South Wales Mid North Coast, around Coffs Harbour and nearby farms. Australia's main banana-growing region lies much farther north, in Queensland. That separation helps explain how these growers can lose heavily while consumers still have a steady overall supply.
- Freshmark chief executive Meegan George says overall banana supply and market conditions haven't really been affected. She does warn that local buyers may have difficulty accessing that supply. Overall supplies of the affected fruit crops, including berries, remain steady. For consumers, that means the losses described by these farms aren't currently translating into a broader supply squeeze.
- Australia grew 369,000 tonnes of bananas in the 2023–24 financial year. North Queensland produced 94 per cent of that crop. The areas around Innisfail and Tully alone produced 259,000 tonnes, or 70 per cent of the national total.
- Those historical figures show where production is concentrated. More recent shipping figures give another measure of activity in the north. The Australian Banana Growers Council recorded an increase in North Queensland consignments in the week ending October eighteenth. Those shipments are counted in cartons, so they need to stay separate from annual production measured in tonnes.
- North Queensland sent 448,111 cartons in week forty-one, followed by 565,690 cartons in week forty-two. That's an increase of 117,579 cartons. These figures track regional shipments leaving growers, rather than fruit sitting in shops or damage on the affected New South Wales farms.
- Winemakers are watching too. In the Hunter Valley, Ivanhoe Wines' Lewis Drayton says flying foxes haven't appeared in local vineyards this season. He thinks they could arrive in January if food stays scarce. In 2017, some growers there lost sixty to seventy per cent of their crops overnight, with damaged and contaminated grapes becoming unusable.
- For the affected banana and berry growers, the immediate response is still crop-protection advice. General state guidance recommends wildlife-friendly netting to reduce entrapment, but Gentle's experience shows animals have already got beneath existing fruit bags. The state government hasn't announced a funded removal package or a date for an assistance decision. Growers face lost saleable fruit and added protection costs while they wait for help with safe removal.
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