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Justicia · Sentencia por crueldad animal

Knoesen recibe una pena suspendida por matar a Faith, una kelpie

La magistrada describió el asesinato de Faith como tortura, pero suspendió la pena de prisión de 12 meses impuesta a Bradley Gavin Knoesen. Los motivos informados apuntan a decisiones judiciales anteriores; la deportación sigue sin confirmarse.

Escrito 5 min de lectura

Vídeo en su idioma original

Traducido del original en inglés.

Faith recuperó brevemente la consciencia antes de que Bradley Gavin Knoesen la matara. La kelpie de un año había sido sumergida repetidamente en agua; después de reanimarla, Knoesen la golpeó hasta matarla con una botella de vidrio, según escuchó el tribunal que dictó la sentencia.⁠1

La magistrada Donna Webb describió el ataque como tortura. Pero la sentencia que impuso el 5 de noviembre en el Tribunal de Magistrados de Kalgoorlie no obliga a Knoesen a empezar de inmediato una pena de prisión: el mochilero británico de 31 años recibió 12 meses de prisión, con la pena suspendida durante 12 meses, tras declararse culpable de causar daño innecesario a un animal. La fiscalía había solicitado prisión inmediata.⁠1

Para entender el resultado, hay que mantener intactas dos distinciones. Una pena de prisión suspendida no equivale a no haber recibido una pena de prisión. Y evitar cumplir una pena de inmediato no significa que Knoesen no haya pasado tiempo detenido: estaba bajo custodia desde el ataque del 23 de septiembre y compareció para la sentencia por videoconferencia desde la prisión regional de Eastern Goldfields. No habló durante la audiencia.⁠1

Cuando oigo estos hechos, me parecen más bien tortura… algo incomprensible.

Donna Webb 1

Un ataque que continuó pese a las súplicas

Los detalles de la sentencia se basan en el informe contemporáneo de ABC News sobre la audiencia. El relato describe violencia repetida y oportunidades para detenerse, no un único golpe mortal. Tras matar a Faith, Knoesen ató su cuerpo a su motocicleta y lo arrastró por una zona de matorrales en las afueras de Kalgoorlie, en la región de Goldfields, en Australia Occidental.⁠1

Su primo estaba presente. Knoesen lo invitó repetidamente a participar; en cambio, su primo le pidió que parara y lloró sin control mientras se desarrollaba el ataque. La fiscal de la policía Amy Southall dijo que Knoesen quería que el dueño de Faith viera lo que le había hecho al perro. El dueño no era el primo, y durante la audiencia no quedó claro cuál era el vínculo de Knoesen con esa persona. La declaración constituye una prueba de lo que dijo Knoesen, no una explicación completa de sus motivos.⁠1

El abogado defensor Anthony Eyers describió a su cliente como un «amante de los perros» cuyo comportamiento era «impropio de él». Dijo al tribunal que Knoesen se había graduado en la universidad y tenía un título en ciencias de la computación. Southall rechazó esa caracterización de su conducta: «Fue absolutamente gratuito e innecesario… un comportamiento espantoso», dijo. «No son acciones propias de un amante de los perros».⁠1

El tribunal escuchó que Knoesen había consumido una «cantidad extrema de alcohol» con su primo. Webb no aceptó la intoxicación como explicación. Describió la muerte de Faith como «prolongada», dijo que el delito había indignado al público y lo comparó con los peores casos de crueldad animal vistos en el estado. Al dirigirse a la defensa, dijo: «Su cliente parecía estar increíblemente decidido a matar a este animal».⁠1

Por qué se suspendió la pena de prisión

No obstante, Webb suspendió la pena, remitiéndose a decisiones del Tribunal Supremo en otros casos de crueldad contra animales. Esas decisiones son la explicación que se informó para el resultado, no una aceptación de la descripción de la defensa de Knoesen como amante de los perros ni una conclusión de que el alcohol lo exculpara. La valoración de la violencia por parte de la magistrada fue severa; el castigo que eligió no exigía una pena de prisión inmediata.⁠1

El informe judicial disponible no identifica las decisiones concretas del Tribunal Supremo ni reproduce los fundamentos completos de la sentencia. Esto limita hasta qué punto puede explicarse el resultado. No estaría justificado afirmar que esos precedentes no dejaron otra opción a Webb ni reconstruir una ponderación detallada que no se ha publicado en la información disponible.

La Ley de Sentencias de Australia Occidental permite suspender una pena de prisión incluso cuando el tribunal considera apropiada una pena de ese tipo. El artículo 76 exige que la prisión hubiera sido apropiada si no se pudiera suspender. Por tanto, el mecanismo legal permite el aparente contraste en este caso: un tribunal puede condenar un delito en términos contundentes, imponer una pena de prisión y suspender su aplicación. Doce meses de prisión suspendidos durante 12 meses significan una pena de un año de prisión que queda en suspenso durante un período de un año, no una pena de prisión combinada de dos años.⁠3

En el caso de las penas suspendidas ordinarias, el artículo 78 prevé nuevas actuaciones judiciales cuando una persona es condenada por otro delito cometido durante el período de suspensión, siempre que ese delito pueda conllevar una pena de prisión. Lo que importa es cuándo se cometió el nuevo delito. Ese desencadenante no establece, por sí solo, qué parte de la pena suspendida ordenaría cumplir un tribunal.⁠4

También hay límites a lo que puede afirmarse sobre esta orden concreta. El informe de la sentencia no establece un cálculo exacto del crédito por el tiempo que Knoesen pasó en prisión preventiva, ni si se impusieron condiciones adicionales o una prohibición de tener animales. Se informó que estaba detenido desde el 23 de septiembre; no se informó en detalle cómo se tuvo en cuenta esa detención en la sentencia.⁠1

La deportación sigue siendo una predicción, no una decisión

Knoesen llegó a Australia en abril con una visa de trabajo y vacaciones. Vivía con su tía y su primo en Kalgoorlie y trabajaba como conductor de camión subterráneo en la industria minera. Eyers dijo al tribunal que era probable que su cliente fuera deportado. Esa era la expectativa del abogado defensor, no una decisión gubernamental anunciada.⁠1

ABC informó que se había puesto en contacto con el Departamento de Asuntos Internos para solicitar comentarios. Su informe de la sentencia no confirma la cancelación de una visa, una decisión de detención migratoria, una decisión de expulsión ni una deportación ya efectuada. No hay una fecha confirmada en la que Knoesen deba salir de Australia.⁠1

El proceso penal llegó a una declaración de culpabilidad y a una sentencia. El futuro migratorio de Knoesen aún no tiene un resultado público confirmado. Es fundamental tratarlo como una cuestión aparte: el tribunal impuso su castigo, pero la predicción del abogado no determina qué hará el Gobierno a continuación.

Tal como se emitió
  1. Bradley Gavin Knoesen killed a pet kelpie and received a suspended prison sentence.
  2. Prosecutors wanted immediate imprisonment, and the magistrate described the attack as torture. But the sentence doesn't require him to begin an immediate prison term.
  3. What led the court to suspend the sentence, and will he now have to leave Australia?
  4. Knoesen pleaded guilty to causing an animal unnecessary harm. The 31-year-old British backpacker was sentenced at Kalgoorlie Magistrates Court on November fifth. The dog he killed was Faith, a one-year-old pet kelpie.
  5. The court imposed twelve months in prison and suspended that term for twelve months. The suspension puts the prison term on hold for that period. Knoesen had already spent time in custody while awaiting the outcome.
  6. Western Australia's sentencing law allows a court to suspend imprisonment even when it considers a prison term appropriate. A suspended sentence also carries the risk of further court action if the person commits another offence.
  7. Under the rules for ordinary suspended sentences, a further conviction can bring the sentence back before a court. The new offence must have happened during the suspension period and carry a possible prison penalty. The entire term isn't automatically activated.
  8. Knoesen had been held in Kalgoorlie since the September twenty-third attack. He appeared for sentencing by video from Eastern Goldfields Regional Prison and didn't speak during the hearing. Earlier proceedings had concerned bail, before the guilty plea resolved the charge.
  9. Faith briefly regained consciousness before Knoesen killed her. The violence continued through several stages, even as his cousin pleaded with him to stop.
  10. Knoesen had consumed what the court heard was an extreme amount of alcohol with his cousin. He picked Faith up and repeatedly submerged her in water. She lost consciousness and was briefly revived before he beat her to death with a glass bottle.
  11. He then tied her body to his motorbike and dragged it through bushland on Kalgoorlie's outskirts. Knoesen repeatedly invited his cousin to join in. His cousin instead asked him to stop and wept uncontrollably as the attack unfolded.
  12. Police prosecutor Amy Southall said Knoesen wanted Faith's owner to see what he'd done to the dog. Faith belonged to someone other than the cousin. Knoesen's connection to her owner was unclear in court.
  13. Defence lawyer Anthony Eyers described Knoesen as a “dog lover” whose behaviour was “out of character”. Southall challenged that description, saying these were “not the actions of a dog lover”. She asked the court to send him straight to prison.
  14. Knoesen had arrived in Australia in April on a working holiday visa. He was living with his aunt and cousin in Kalgoorlie and working as an underground truck driver in the mining industry. Eyers also told the court his client was a university graduate with a computer science degree.
  15. Southall called the attack “absolutely gratuitous and unnecessary” and described it as “shocking behaviour”. Magistrate Donna Webb said the crime had outraged the public and compared it with the worst animal-cruelty cases seen in Western Australia.
  16. Webb described Faith's death as “protracted”. She said, “When I hear these facts, it strikes me more as torture … beyond comprehension.” She rejected alcohol as an explanation and said Knoesen appeared incredibly determined to kill the animal.
  17. Webb nevertheless suspended the prison term, pointing to Supreme Court decisions in other animal-cruelty cases. Those earlier decisions were the explanation she cited for the outcome, despite the prosecution's request for immediate imprisonment and her own severe assessment of the attack.
  18. The RSPCA recorded 256 animal-cruelty reports across Goldfields-Esperance last financial year, a rise of 24 percent. Within that region, Kalgoorlie-Boulder accounted for 121 reports, up 20 percent. The figures cover welfare reports across the community.
  19. The RSPCA said 90 percent involved dogs or puppies with insufficient care, food, water or shelter. In a separate Perth case the previous week, a puppy farmer who kept more than a hundred dogs in appalling conditions was sent to prison.
  20. Eyers said Knoesen was likely to be deported. No government decision requiring him to leave Australia has been announced. His criminal sentence has been imposed, while his immigration future remains unresolved.

Fuentes13

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