Justicia · Condena por contrabando en una cárcel
La heroína en latas de Pringles pasó un control de seguridad de la cárcel. El ayudante recibió una condena de 67 meses.
Michael Meiser admitió haber aceptado $15,000 por llevar heroína en dos latas de Pringles al complejo de la cárcel de Castaic. Los investigadores recuperaron las drogas; no se estableció que fueran entregadas a los presos.
Vídeo en su idioma original
Traducido del original en inglés.
Dos latas de Pringles llenas de heroína pasaron el primer control de seguridad de una cárcel dentro de la mochila de un ayudante del sheriff, junto a su pistola cargada. El ayudante no era un desconocido que intentaba entrar. Michael Meiser trabajaba en el North County Correctional Facility, en Castaic, la cárcel a la que admitió que intentaba suministrar drogas.2
El 5 de noviembre de 2026, el juez federal de distrito Fernando M. Olguin condenó al exayudante del sheriff del condado de Los Ángeles a 67 meses de prisión federal: cinco años y siete meses. Meiser, de 40 años y residente de Lancaster, había aceptado $15,000 por el intento de entregar aproximadamente 1.1 libras de heroína ocultas en las dos latas de papas fritas.126
La sentencia es la novedad. El plan tuvo lugar en 2024 y Meiser se declaró culpable el 10 de julio de 2025. Fue condenado por un cargo de posesión de heroína con intención de distribuirla. El intento de entrega de drogas en la cárcel fue una conducta que admitió, no simplemente una acusación que quedó sin resolver al momento de la sentencia; sin embargo, no debe confundirse con una condena aparte por soborno u otro delito de contrabando.261114
Datos clave
Una entrega en una gasolinera y luego acceso como empleado
El relato de CBS Los Angeles, basado en el acuerdo de declaración de culpabilidad de Meiser, describe una transacción concertada con reclusos mientras trabajaba en el centro. En una gasolinera de Valencia, Meiser se reunió con dos mujeres, una de ellas vinculada a un recluso de la cárcel. Allí recibió las latas llenas de heroína y $15,000 en efectivo. Su admisión vinculó directamente el dinero con el intento de entrega: era un pago de los reclusos, no simplemente dinero inexplicado encontrado durante un registro.2
Meiser puso las latas y su pistola cargada en una mochila y se dirigió al complejo de la cárcel en la camioneta de otro ayudante. Meiser iba sentado en el asiento del pasajero. El otro ayudante atravesó el primer control de seguridad y estacionó en el aparcamiento de la cárcel. Esa secuencia sitúa la heroína dentro del complejo, más allá de su primera barrera de seguridad.2
El papel del otro ayudante debe distinguirse de las admisiones de Meiser. El relato disponible establece que el ayudante conducía la camioneta; no establece que el conductor supiera de la heroína ni que participara a sabiendas en el plan. Compartir un vehículo no demuestra, por sí solo, que se compartiera el plan.2
Más tarde ese día, Meiser se reunió con un recluso involucrado en el plan y habló con él durante varios minutos. Ese encuentro forma parte del intento documentado, pero no demuestra que se entregaran drogas. El relato no confirma que ninguna de las latas llegara a un preso ni que se distribuyera heroína dentro del centro.2
Lo que recuperaron los investigadores y lo que sigue sin probarse
Al final del día, investigadores del sheriff detuvieron la camioneta cuando los dos ayudantes empezaban a salir del complejo de la cárcel. Arrestaron a Meiser y registraron el vehículo. Dentro de la mochila, los investigadores encontraron los $15,000, su pistola cargada, su placa y su identificación del departamento del sheriff. También recuperaron las dos latas de Pringles que contenían heroína.2
El hallazgo establece el punto final del intento documentado: los investigadores encontraron las drogas en la camioneta cuando salía. No respalda una afirmación más contundente de que Meiser entregara heroína a los reclusos. Del mismo modo, describir la operación como un intento no debe ocultar hasta dónde llegó. Las latas ya habían pasado el primer control de seguridad gracias al acceso que Meiser tenía como empleado.2
El FBI investigó el caso con la ayuda de la Oficina de Investigaciones Criminales Internas del departamento del sheriff. La información disponible sitúa el plan en 2024, pero no establece la fecha exacta del arresto; ni la posterior declaración de culpabilidad ni la fecha de la sentencia aportan ese dato faltante.2
El castigo confirmado es la pena de 67 meses de prisión. El calendario del tribunal federal registra la audiencia de sentencia del 5 de noviembre ante Olguin, pero un calendario no es una sentencia penal. Sin la sentencia, la información disponible no establece un período de libertad supervisada ni otras condiciones de la condena, y no deben darse por supuestas.156
Las latas de Pringles son el detalle memorable. El más importante es el empleado que las llevaba. Fue un intento admitido de convertir el acceso a la cárcel en una vía remunerada para entregar drogas. Los investigadores recuperaron el cargamento antes de que se estableciera que hubo una entrega efectiva a los presos, pero solo después de que hubiera pasado el primer control de seguridad del complejo.
Tal como se emitió
- A deputy carried two Pringles cans of heroin past a jail checkpoint.
- Former sheriff's deputy Michael Meiser received 67 months in federal prison. He admitted taking $15,000 to bring heroin into the jail where he worked. How far did he get before investigators stopped him?
- Meiser admitted trying to bring approximately 1.1 pounds of heroin into North County Correctional Facility in Castaic. The drugs were concealed inside two Pringles potato-chip cans. Meiser, now a former Los Angeles County sheriff's deputy, is 40 and lived in Lancaster.
- He arranged the attempted delivery with inmates in 2024, while he worked at the facility. The scheme used the access he already had as a jail employee.
- Two women met Meiser at a Valencia gas station. One was associated with a jail inmate. Meiser received the heroin-filled cans and $15,000 in cash there. He admitted the money was payment from inmates for the attempted delivery.
- Meiser packed the cans and his loaded handgun in a backpack. He rode to the jail campus in another deputy's truck, sitting in the passenger seat. The driver passed the initial security checkpoint and parked in the jail parking lot.
- There's no indication the other deputy knew about the scheme. Later that day, Meiser met an inmate involved in it and spoke with him for several minutes. Investigators intercepted Meiser as he was leaving the campus.
- Sheriff's investigators stopped the truck as the deputies began driving out at day's end. They arrested Meiser and searched the truck. The backpack held $15,000, his loaded handgun, his badge and his department identification. Investigators also recovered both heroin-filled cans.
- The FBI investigated the case with help from the sheriff's department's Internal Criminal Investigations Bureau.
- Meiser pleaded guilty on July tenth, 2025, to one count of possession with intent to distribute heroin. U.S. District Judge Fernando M. Olguin sentenced him on November fifth, 2026. The punishment is five years and seven months in federal prison.
- Meiser got the heroin onto the jail campus, beyond its first security checkpoint. Investigators recovered the cans when they stopped the truck. A delivery to prisoners hasn't been confirmed.
Fuentes12
16 fuentes de 12 medios· Los más citados primero
Santa Clarita Valley Signalsignalscv.comPrimero3
Los Angeles Timeslatimes.com2
daily8.com1
KHTS Radiohometownstation.com1
KTLA Los Angelesktla.com1
United States Courtsuscourts.gov1
United States Department of Justicejustice.gov1
Traducción actualizada el





