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Ciencia · Equidnas de Lungtalanana

El «equidna más solitario» de Lungtalanana probablemente tiene compañía, pero ¿cuántos hay?

Los registros de cámaras separados por unos ocho kilómetros sugieren que los equidnas supervivientes de Lungtalanana tienen compañía. Para los guardaparques que restauran el Country, son pruebas valiosas, pero aún no demuestran que la población se esté recuperando.

Escrito 7 min de lectura

Vídeo en su idioma original

Traducido del original en inglés.

¿Cuántos equidnas pueden esconderse en una isla donde, hasta hace poco, los guardaparques temían que quizá solo hubiera uno?

En Lungtalanana, en el estrecho de Bass, la respuesta empieza a ser más esperanzadora, aunque todavía no se traduce en una cifra. Los registros de cámaras de seguimiento en lugares separados por unos ocho kilómetros refuerzan la idea de que el animal apodado en su día «el equidna más solitario de Australia» tiene compañía. Muestran una presencia más amplia de la que revelaron las primeras fotografías, pero no prueban por sí solos que la población se esté recuperando.⁠2

Las pruebas adicionales más sólidas del anuncio de WWF-Australia del 5 de noviembre de 2026 son una fotografía tomada cerca de la pista de aterrizaje de la isla el 23 de agosto y otra tomada en Rebecca Bay, al sur, el 20 de octubre. El profesor asociado Stewart Nicol, experto en equidnas de la Universidad de Tasmania, considera muy improbable que todas las observaciones correspondan al mismo animal. Nadie ha determinado cuántos individuos representan.⁠2

Esa distinción es importante para los guardaparques pakana que están restaurando esta isla de propiedad aborigen. Saber qué sobrevivió es el punto de partida para protegerlo. Pero el anuncio de noviembre reúne observaciones acumuladas a lo largo de varios años; no se trata de un descubrimiento realizado el día de su publicación.

De un lugar a varios

Lungtalanana, también conocida como isla Clarke, está en el grupo de Furneaux, frente a la costa nororiental de Tasmania. Volvió a ser propiedad aborigen en 2005. ABC News informa que su superficie es de unos 8,230 hectáreas. El Centro Aborigen de Tasmania dirige las labores de restauración, mientras los guardaparques gestionan las malas hierbas, realizan quemas culturales y monitorean la fauna silvestre. En palawa kani, la lengua de los aborígenes de Tasmania, los equidnas se llaman trimanya.⁠1

Las primeras pruebas fotográficas procedían de un único punto de cámara en un matorral occidental de árboles del té. Al principio se creyó que dos fotografías, tomadas con meses de diferencia en 2023, mostraban al mismo animal. Los guardaparques no las identificaron hasta noviembre de 2024: la revisión de las imágenes debía encajar entre sus muchas tareas en el Country. El redescubrimiento ya era público el 20 de marzo de 2025, cuando WWF se preguntó si aquel podría ser el único equidna superviviente de la isla. Era una pregunta, no un recuento establecido de la población.⁠6

Cómo se extendieron las pruebas

  1. 1 de agosto y noviembre de 2023

    Una cámara registra dos veces a un equidna en el mismo lugar del matorral occidental de árboles del té.

    62
  2. Noviembre de 2024

    Los guardaparques identifican las imágenes originales durante su revisión.

    6
  3. Octubre de 2025 y enero de 2026

    Las cámaras registran a un equidna junto a una laguna, a más de cuatro kilómetros al este del lugar original.

    2
  4. 23 de agosto de 2026

    Una cámara fotografía a un equidna cerca de la pista de aterrizaje.

    2
  5. 19 de septiembre de 2026

    La guardaparques Tasha Cooper encuentra a un equidna en una trampa para gatos asilvestrados cerca de la laguna.

    2
  6. 20 de octubre de 2026

    Una cámara registra a un equidna en Rebecca Bay, a unos ocho kilómetros del lugar donde se tomó la fotografía cerca de la pista de aterrizaje.

    2

El encuentro de Cooper fue el primer cara a cara con un equidna en la isla que se ha comunicado en décadas. Estaba aprendiendo a atrapar gatos asilvestrados y se acercó a una jaula pensando que quizá había entrado otro cuervo. En cambio, encontró un equidna acurrucado dentro. «La emoción fue abrumadora. No sabía si iba a llorar, gritar o qué», dijo a ABC.⁠1

El animal parecía tranquilo, con las púas levantadas en actitud defensiva. Cooper sostuvo abierta la puerta de la jaula con un palo y siguió con sus tareas. Horas después seguía allí, así que lo animó a salir con cuidado. El animal empezó a excavar en la arena para protegerse el vientre. El comunicado de WWF fecha explícitamente el encuentro el 19 de septiembre de 2026; se trató de la captura accidental de un animal superviviente, no de una reintroducción.⁠2

Por qué más avistamientos no significan que la población haya crecido

La secuencia fechada de registros de las cámaras contiene ahora seis detecciones: dos de 2023, una de 2025 y tres de 2026. Seis registros no significan que se hayan identificado seis animales. Tampoco las fotografías tomadas en distintos lugares demuestran automáticamente que se trate de individuos diferentes.⁠1⁠2

«Los equidnas pueden recorrer fácilmente varios kilómetros en una noche y los machos caminan más durante la época de reproducción», dijo Nicol en el anuncio de WWF. Incluso teniendo en cuenta esos desplazamientos, consideró muy improbable que se tratara de un solo animal y sugirió que podría haber muchos más equidnas que los que han visto los guardaparques.⁠2

Su valoración se basa en parte en mediciones realizadas en la región de Southern Midlands, en Tasmania, donde los machos hicieron el 90 por ciento de sus desplazamientos dentro de 60 hectáreas y las hembras, dentro de 35 hectáreas. Esas mediciones ayudan a explicar su interpretación de las distancias. No son mediciones de los equidnas de Lungtalanana y no se pueden convertir en una cifra total para la población de la isla.⁠2

En declaraciones a ABC, Nicol dijo que le sorprendería que vivieran menos de una docena de equidnas en la isla y sugirió que podría haber más de 20 o 30. Se trata de una valoración preliminar de un experto, no de un censo. Subrayó que su comportamiento esquivo dificulta estimar su número sin hacer un seguimiento.⁠1

Por tanto, las pruebas respaldan tres afirmaciones distintas, con diferentes grados de certeza: sin duda hay equidnas; es muy probable que haya varios animales; el número total sigue siendo desconocido. No demuestran que se estén reproduciendo, que la población haya crecido ni cuántos sobrevivieron al devastador incendio forestal de 2014 en la isla. Instalar más cámaras y buscar en más lugares también aumenta las posibilidades de detectar animales. Una colección creciente de fotografías puede revelar animales que ya estaban allí.

Qué significa sobrevivir para el Country

El temor a que desaparecieran tenía un fundamento sombrío. La colonización europea trajo consigo la tala de terrenos para convertirlos en pastizales para ovejas y ganado, la introducción de gatos que depredaban la fauna silvestre y la exclusión de los Propietarios Tradicionales de las quemas culturales. Después, el incendio de 2014 devastó la isla. WWF identifica a los equidnas y los pademelones de Tasmania como los mamíferos más grandes de la isla que se sabe que sobrevivieron tanto a la colonización como a ese incendio.⁠6⁠2

Los informes actuales no aclaran la extensión precisa del incendio. ABC describe tanto «el 98 por ciento de la vegetación» destruida como «el 80 por ciento de la isla» quemada. Son medidas expresadas de manera diferente, cuyas definiciones subyacentes no están disponibles; no deben reducirse a un único porcentaje definitivo. Lo que sí está claro es que hubo supervivencia tras graves daños, no una recuperación cuantificada.⁠1

GreenCollar anunció el lanzamiento oficial de un proyecto de restauración el 20 de octubre de 2026, pero los trabajos no comenzaron entonces. WWF ya había descrito públicamente la colaboración para la restauración en febrero y julio de 2022. El lanzamiento posterior es un hito de una iniciativa ya existente, no su punto de partida.⁠17⁠16⁠12

El objetivo incluye devolver al menos seis especies desaparecidas localmente, entre ellas los ualabíes de Bennett, los potoroos de hocico largo y los wombats de las islas del estrecho de Bass. La eliminación de los gatos asilvestrados sigue siendo prioritaria antes de emprender una rehabilitación importante y devolver especies. «Queremos asegurarnos de que se hayan ido antes de empezar cualquier rehabilitación importante», dijo a ABC Tooarn Brown, guardaparques de Healthy Country.⁠1

WWF aportó financiación inicial y cámaras de seguimiento, y sigue apoyando el monitoreo dirigido por guardaparques. Los guardaparques están revisando cientos de miles de imágenes. El trabajo también genera empleo, formación y conocimientos compartidos entre generaciones: las cámaras ayudan a los aborígenes que cuidan el Country a entender qué queda y dónde hace falta protección.⁠2

Las fotos me han abierto los ojos y me han hecho ver cuánta vida sigue habiendo en Lungtalanana.

Tamara Styles, coordinadora de Administración y Actividades Culturales 2

Brown considera que los avistamientos de equidnas son una señal alentadora de que la gestión está dando resultados. Sin embargo, demostrar ese efecto requerirá algo más que fotografías adicionales. No se ha anunciado ninguna fecha para el censo ni resultados de seguimiento. Por ahora, el logro es a la vez más modesto y más significativo de lo que sugiere el antiguo apodo: los guardaparques tienen pruebas de la presencia de equidnas en zonas muy separadas de Lungtalanana y cuentan con mejor información para cuidar la fauna silvestre que resistió.⁠1⁠2

Tal como se emitió
  1. Trail cameras recorded echidna sightings about eight kilometres apart on Lungtalanana. The animals survived on an island where fire and introduced predators had fuelled fears they'd disappeared. Their wider presence gives Aboriginal rangers valuable information as they restore Country. How many echidnas are living there, and what can these sightings tell us about their survival?
  2. Lungtalanana, also called Clarke Island, lies in Bass Strait's Furneaux group, off Tasmania's north-east coast. It returned to Aboriginal ownership in 2005. The island covers a reported 8,230 hectares, with Pakana rangers monitoring wildlife and managing the land.
  3. A camera photographed an echidna near the airstrip on August twenty-third. Another recorded one at Rebecca Bay in the south on October twentieth. Those locations are about eight kilometres apart, strengthening the case that several animals live on the island.
  4. The November fifth announcement brings together observations gathered over several years. Rangers recently recognised those airstrip and Rebecca Bay records while reviewing camera images. The photographs extend the known spread of sightings beyond the animal once nicknamed Australia's loneliest echidna.
  5. The first photograph dates to August first, 2023, with another that November. Rangers identified the images in November 2024. By March twentieth, 2025, the rediscovery was public, along with the question of whether this could be the island's only surviving echidna.
  6. Both original pictures came from the same western tea-tree scrub location, months apart, and were initially thought to show one animal. Reviewing images had to fit around the rangers' work on Country. These were the first reported echidna photographs there in decades.
  7. Increased camera monitoring produced records in October 2025 and January 2026 beside a lagoon. Thick reeds sheltered those sightings, more than four kilometres east of the original location. Rangers still couldn't tell whether one animal had travelled between them.
  8. The dated sequence now contains two camera records from 2023, one from 2025 and three from 2026. Six detections give rangers more places to investigate, but they don't identify six different animals.
  9. Tasha Cooper found an echidna inside a feral-cat trap on September nineteenth, 2026. She was learning to trap cats near the lagoon and expected another raven. Instead, she came face to face with an echidna, the first reported direct encounter in decades.
  10. “The excitement was overwhelming,” Cooper said. The animal appeared calm, with its quills raised defensively. She propped the cage open with a stick and continued working. Hours later, it was still inside. She gently encouraged it out, and it dug into the sand to protect its underbelly.
  11. University of Tasmania echidna expert Stewart Nicol thinks it's very unlikely all the observations show the same animal. Echidnas can travel several kilometres overnight, he says, and males travel further during breeding season. Even allowing for that movement, he suspects unseen animals remain.
  12. Nicol draws on measurements from Tasmania's southern Midlands. There, males made 90 percent of their movements within 60 hectares, and females within 35 hectares. That comparison helps explain his judgement about movement. It can't supply a population total for Lungtalanana.
  13. Nicol says he'd be surprised if fewer than a dozen echidnas lived there, and suggests possibly more than twenty or thirty. That's a tentative estimate. Their elusive behaviour makes counting difficult without tracking, and nobody yet knows the island's population.
  14. The photographs show survival across widely separated locations. More cameras and more searching also increase the chance of finding animals. Establishing population growth would require tracking change over time, beyond this growing collection of sightings.
  15. Echidnas and Tasmanian pademelons are the largest mammals known to have survived both European colonisation and the island's 2014 fire. Colonisation brought clearing for sheep and cattle, introduced cats that preyed on wildlife, and prevented Traditional Owners from practising cultural burning.
  16. The 2014 bushfire devastated the island. Its damage has been described as 98 percent of vegetation destroyed and 80 percent of the island burned. Those differently worded measures haven't been reconciled, so there's no single reliable percentage to give here.
  17. The Tasmanian Aboriginal Centre formally launched its restoration project on October twentieth, 2026. Work was already under way years earlier, with restoration collaboration publicly described in February and July 2022. Rangers remove weeds, conduct cultural burning and control invasive species while monitoring the wildlife that remains.
  18. The project aims to return at least six locally lost species. Bennett's wallabies, long-nosed potoroos and Bass Strait Islands wombats are among the planned returns. Feral-cat removal remains a priority before major rehabilitation and species reintroductions.
  19. WWF-Australia supplied seed funding and trail cameras and continues supporting ranger-led monitoring. Rangers are working through hundreds of thousands of images. Alongside that work, the project creates training and employment opportunities for Palawa people and strengthens connection to Country and knowledge shared between generations. Echidnas are called trimanya in palawa kani, the language of Tasmania's Aboriginal people.
  20. Healthy Country Ranger Tooarn Brown wants the feral cats gone before major rehabilitation begins. He sees the echidna sightings as a hopeful sign that management is helping. Measuring that effect will require more than additional photographs.
  21. The distances between records make several echidnas likely, while their total number remains unknown. Rangers haven't announced a date for a census or tracking results.

Fuentes15

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