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Los residentes de Villa Vie afrontan facturas de hotel mientras sus ahorros para la jubilación penden de un hilo
Algunos residentes desplazados de Odyssey han recibido traslados al puerto, pero una pareja dice que los gastos del hotel siguen corriendo por su cuenta. Otros se enfrentan a la incertidumbre sobre la recuperación del dinero comprometido para vivir su jubilación en el mar.
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Algunos residentes desplazados de Odyssey han recibido traslados al puerto, pero una pareja dice que los gastos del hotel siguen corriendo por su cuenta. Otros se enfrentan a la incertidumbre sobre la recuperación del dinero comprometido para vivir su jubilación en el mar.
Durante dos años, los residentes de Villa Vie Odyssey construyeron sus vidas en torno a un camarote en el mar. Ahora, la pregunta inmediata es quién paga una habitación en tierra. Lanette Canen y Johan Bodin dicen que la empresa les ayudó a descargar las maletas y les proporcionó traslados al puerto tras suspender las operaciones en Camboya, pero no les ha ayudado a pagar las facturas del hotel. Esa diferencia es el indicador más claro hasta ahora de cómo el cierre afecta al bolsillo de los residentes. 2
En nuestro reportaje del 29 de octubre, describimos la suspensión de Villa Vie Residences el 27 de octubre, el desplazamiento repentino de los residentes y la intención de la dirección de acogerse al Capítulo 11. El alojamiento temporal seguía sin resolverse. Los testimonios más recientes empiezan a mostrar qué ayuda llegó realmente, a la vez que dejan al descubierto el dinero comprometido por personas que ni siquiera habían embarcado. No demuestran que se haya presentado una solicitud de quiebra, que haya financiación de rescate ni que se reanuden las operaciones.
Según los informes, Odyssey sigue en Sihanoukville, donde los residentes buscan hoteles y organizan sus viajes. El proceso de reestructuración propuesto por el operador, con sede en Florida, de 60 días no garantiza ningún resultado y no es una promesa de que los pasajeros recibirán apoyo durante 60 días. 2 38
Un traslado no es un hotel
La experiencia de Canen y Bodin no coincide con declaraciones anteriores de la dirección según las cuales el alojamiento y el transporte local estaban cubiertos, pero no los viajes internacionales. Su testimonio confirma cierta ayuda práctica, no un programa integral de alojamiento. No está claro si la ayuda varió entre residentes o si los pagos prometidos todavía no les habían llegado.
La pareja dice que otro residente se ofreció a ayudar con los gastos de alojamiento y trabajaba para organizar un vuelo chárter a San Francisco. Se trata de ayuda de otro pasajero en curso, no de una evacuación completada ni de un vuelo financiado por la empresa. Canen y Bodin planean pasar aproximadamente una semana en un hotel de Sihanoukville, luego un tiempo en Phnom Penh y viajar por Vietnam, Bali y Tailandia, con la esperanza de que los menores costos de vida les permitan mantenerse mientras deciden un plan a más largo plazo. 2
Ambos tienen 56 años. Vendieron un negocio para financiar un camarote de $100,000 y pagaban $3,500 al mes de mantenimiento. Canen dirigía desde el barco una empresa de reemplazo de parabrisas; juntos documentaron su experiencia bajo el nombre Living Life on a Cruise. Esperaban pasar 15 años a bordo y dijeron a la BBC que no esperaban recuperar su dinero. Ahora han decidido abandonar el proyecto incluso si el barco vuelve a navegar: el aumento previsto de la cuota de mantenimiento los habría dejado fuera. 2 5
Nuestra reacción inmediata fue un profundo sentimiento de dolor por tener que dejar el hogar y la comunidad que habíamos construido durante los últimos dos años.
Parte de esa comunidad sigue adelante en tierra. Canen dice que los residentes se están instalando juntos y mantienen sus amistades. Pero la amistad no puede sustituir la seguridad de tener una vivienda. Sharon Lane, antigua residente que se marchó el año pasado por motivos de salud, dice que aún es propietaria de un camarote porque su contrato le impide alquilarlo; duda de que ahora sea posible venderlo. Amigos que solo tuvieron unas horas para marcharse están lidiando con el transporte, los visados y encontrar dónde vivir. Lane necesitó semanas para organizar su propia salida. 2
Dinero para la jubilación antes del primer embarque
Rina Cavazza, residente de Brisbane, dijo a ABC Australia que pagó $170,000 y todavía le quedaban 18 meses de viaje. Se aloja en un hotel local y organiza su regreso a Brisbane. Que esté en un hotel no demuestra que Villa Vie lo haya pagado. Describió una última oportunidad para recoger sus pertenencias, pero su testimonio no establece que hubiera un plazo de acceso aplicable a todos. 3
La exposición económica de Lisa McKay comenzó antes que su viaje. La exprofesora de Brisbane dice que transfirió $63,500 de sus ahorros jubilatorios mediante una transferencia bancaria directa y que tenía previsto embarcar en Kuala Lumpur el 15 de noviembre. Esa fecha todavía no ha llegado; el dinero ya salió de sus ahorros para la jubilación. 3
Antes de pagar, McKay preguntó a una agente de reservas por los comentarios negativos en internet. En mensajes vistos por ABC, la agente dijo que no trabajaría para la empresa si creyera que estaba en problemas y que se organizaría otro barco si Odyssey ya no pudiera operar. No se ha confirmado ningún barco sustituto. McKay teme que sus posibilidades de recuperar el dinero sean muy escasas. 3
ABC no identificó explícitamente las monedas de los pagos de $63,500 de McKay ni de $170,000 de Cavazza. Tampoco el convencimiento de McKay de que el seguro de viaje no cubrirá su pérdida demuestra que exista una norma aplicable a otros pasajeros ni una decisión sobre la cobertura de su propia póliza. 3
Presión por el combustible y reiteradas solicitudes de dinero
Villa Vie atribuye la suspensión a aumentos extraordinarios del precio del combustible y a pérdidas operativas. La asignación mensual estimada de combustible aumentó de unos US$1,800 por camarote a US$6,000–US$8,000 en algunas zonas de Asia, algo que la empresa vincula con la guerra de Irán. Son estimaciones de costos de la dirección, no cuentas auditadas ni nuevas facturas emitidas a cada residente. La empresa dijo que reducir el ritmo del itinerario y permanecer más tiempo en puerto no había cerrado la brecha. 3 2
La escasez operativa era grave: el operador dijo que apagó un generador, un enfriador y las luces no esenciales durante una situación crítica de escasez de combustible. Esto respalda que hubo escasez de combustible y sistemas reducidos, no que todos los tanques estuvieran vacíos ni que el barco entero se quedara sin electricidad. 12
Los residentes describen una lucha por la financiación de más larga data. CruiseNews.io informó de una solicitud de abril de $3 millones en préstamos de emergencia a los residentes, con un interés anual del 12%–24% y devolución del capital tras 12 meses, seguida de otra solicitud de $360,000 para combustible. Son cantidades solicitadas, no sumas recaudadas y verificadas. Cavazza dice que las solicitudes empezaron ya en febrero y que algunos residentes aportaron cientos de miles de dólares adicionales; los recibos y las condiciones siguen sin verificarse. 112 3
Lynn Montoya, que viaja con su esposo Paul, dijo a The Independent que las solicitudes de dinero para combustible y otros gastos llegaban cada dos a cuatro semanas. Culpa tanto a la mala gestión como a los problemas de financiación. También alega que la tripulación que trabajaba a bordo no había cobrado. No hay registros de nóminas que establezcan cuántos se vieron afectados, cuánto se les debía o si los atrasos se han saldado desde entonces, y no se ha confirmado ninguna respuesta específica de la empresa que resuelva su alegación. 2
El director ejecutivo, Mikael Petterson, ha reconocido que pidió préstamos y aplazó pagos, y dijo que era probable presentar una solicitud bajo el Capítulo 11. Expresar una intención no equivale a presentar una petición: no se han confirmado ningún tribunal, número de expediente, fecha de presentación ni entidad deudora exacta. Siguen sin resolverse el pago a la tripulación y los arreglos de alojamiento y repatriación. 8
La cifra más reciente y específica es de 203 pasajeros, en su mayoría estadounidenses, y 156 tripulantes, según informó The Independent el 30 de octubre. Esa cifra reemplaza la estimación aproximada de 300–400 pasajeros del reportaje de CBS News del 29 de octubre. Ninguna de las dos cifras indica cuántas personas siguen ahora en Camboya; la capacidad del barco, de 650 pasajeros, no equivale a su ocupación. 2 8
La cronología de los avisos sigue sin conciliarse. El reportaje de The Independent del 30 de octubre describe un aviso enviado el lunes a las 6 a. m. que exigía partir antes de las 2 p. m., es decir, el 26 de octubre de esa semana. El informe de ABC Australia del 30 de octubre sitúa el martes 27 de octubre la instrucción de hacer las maletas. El reportaje de PBS NewsHour del 29 de octubre recoge el testimonio de un pasajero que sitúa la orden el 28 de octubre. Es posible que se refieran a avisos o etapas de salida diferentes, pero ninguna explicación establece un plazo único para todos. 2 3 9
Lo que los residentes pueden recuperar también sigue sin estar claro. Un pasajero impugna un recargo por combustible por motivos contractuales; otros describen préstamos que esperaban recuperar con intereses. Las compras individuales, los acuerdos de alquiler, las cuotas mensuales y las promesas de residencia no son equivalentes. Sin los contratos y sus modificaciones firmados, o las finanzas verificadas de la empresa, no se puede establecer un resultado general sobre reembolsos o devoluciones. 22 7
Algunos residentes aún esperan que un nuevo propietario o una nueva financiación permitan reanudar el viaje; otros esperan organizar la compra del barco. Ninguna de las dos opciones constituye un rescate consumado. Por ahora, al menos algunos residentes han recibido traslados al puerto; según el testimonio de Canen y Bodin, las facturas del hotel siguen corriendo por su cuenta, y no se ha confirmado ninguna salida ni reanudación del viaje residencial. El plazo de la reestructuración corre junto a otro más inmediato: el costo diario de vivir en tierra. 5 17 2
Tal como se emitió 33 líneas
- Villa Vie provided port shuttles but left one couple to cover their own hotel bills.
- On October 29, we reported the suspension and orders for residents to leave their floating homes. Now passengers describe the costs they're carrying ashore, while retirement savings remain exposed. Who's paying for life on land, and what can residents recover?
- The Odyssey remains at Sihanoukville, Cambodia, where residents are finding hotels and arranging onward travel. The Florida-based operator, Villa Vie Residences, announced its suspension on October 27. These new accounts describe what followed that shutdown.
- Lanette Canen and Johan Bodin say the company helped unload suitcases and provided shuttles to and from the port. But they say it hasn't helped pay for hotels. Earlier, management said lodging and local transport were covered, while international travel was excluded.
- The couple's experience leaves a gap between promised support and delivered help. It's unclear whether assistance varied among residents or hadn't yet reached them. Another resident offered lodging help and was trying to arrange a charter flight to San Francisco.
- That flight is still being arranged. Canen and Bodin plan about a week in a Sihanoukville hotel, then time in Phnom Penh. After that, they intend to visit Vietnam, Bali and Thailand, seeking a lower-cost way to sustain themselves.
- The pair, both 56, sold a business to fund a $100,000 cabin and paid $3,500 in monthly maintenance. They expected 15 years aboard. Now they don't expect to recover their money, and they've decided to move on even if sailing resumes.
- A planned maintenance-fee increase would have priced them out. Canen ran a windshield-replacement company from the ship, and they documented their experience as Living Life on a Cruise. She says residents are settling together ashore, keeping friendships from their two years aboard.
- Rina Cavazza says she paid $170,000 and still had 18 months left on her voyage. The Brisbane resident is staying in a local hotel and arranging to return home. She described one final opportunity to collect her belongings.
- Cavazza said she had no word about what would happen next. Her account of a last day of ship access applies to her circumstances. Other residents are also trying to retrieve possessions while deciding where they can afford to live.
- Lisa McKay says she transferred $63,500 from her retirement savings for a voyage she hadn't even begun. The former Brisbane teacher was due to board in Kuala Lumpur on November 15. She fears she'll recover very little.
- Before paying by direct bank transfer, McKay questioned a booking agent about negative online comments. The agent reassured her that she wouldn't work for the company if she thought it was in trouble. She also said the company would arrange another ship if Odyssey couldn't operate.
- McKay is still waiting for that promised alternative and for clarity about her money. She also believes travel insurance won't cover her loss. Her insurance position depends on her own policy; that belief doesn't describe every passenger's cover.
- Former resident Sharon Lane still owns a cabin despite leaving last year for health reasons. She says her contract prevents renting it out, and she doubts she can sell it now. She needed weeks to arrange her own departure; her friends had only hours.
- Lane describes friends juggling transport, visas and housing. Another passenger says they sold a home and business in Australia to buy a place aboard. For people who replaced their homes with cabins, leaving the ship creates an immediate housing problem.
- The specific passenger count is 203, mostly Americans, although a conflicting estimate put the group at 300 to 400. Those figures describe the affected group. Nobody has said how many passengers remain in Cambodia now.
- The ship also carried 156 crew, and its capacity was 650 passengers. Earlier accounts identified 15 passenger nationalities, including Australians. The approximately 200-metre vessel began its voyage in 2024, with a planned three-and-a-half-year itinerary covering 425 destinations across 147 countries.
- Residents describe departure notices on October 26, 27 and 28. Some had eight hours or less to pack. Those accounts may reflect different notices or stages of departure, but nobody has explained the mismatch or established one deadline for everyone.
- The voyage had lasted about 750 days when it stopped. A 15-year expectation of residence, or an offer lasting the ship's lifetime, extended beyond that first itinerary. Cabin purchases and ongoing fees also varied widely, so one passenger's price doesn't describe everyone's agreement.
- Canen and Bodin's $100,000 purchase came with their own $3,500 monthly maintenance bill. Some lifetime offers started around 230,000 US dollars. Other monthly fees were described as $5,000 to $11,000. Each resident's recovery will depend on their agreement and the company's finances.
- Captain Emanuele Giudice sent residents ashore during what was described as a critical fuel situation. The operator said it shut down one generator, a chiller and non-essential lighting. Residents were leaving amid fuel shortages and reductions in ship systems.
- Villa Vie says extraordinary fuel costs and operating losses made its business model unsustainable. It linked the increase to the Iran war. Slowing the itinerary and spending longer in port hadn't closed the shortfall, and management said passing the full increase to residents wasn't realistic.
- The company puts its earlier monthly fuel allocation at about 1,800 US dollars per cabin. In parts of Asia, it estimates 6,000 to 8,000 US dollars. These estimates describe the operator's costs, rather than a new bill issued to every resident.
- Fuel pressure reaches beyond this ship. Carnival said higher fuel prices added about 150 million US dollars to its 2026 outlook. Royal Caribbean said second-quarter fuel costs rose 27 percent from a year earlier. Odyssey residents, meanwhile, describe repeated attempts to raise money from them.
- Villa Vie reportedly sought $3 million in emergency resident loans in April, offering annual interest of 12 to 24 percent. Principal was due after 12 months. A later fuel appeal sought another $360,000. How much those requests raised is unclear.
- Cavazza says fuel-money requests began as far back as February and returned before Cambodia. She says some residents supplied hundreds of thousands of dollars extra. An earlier September appeal sought $1 million. The requests themselves don't tell us how much cash actually arrived.
- Some residents describe fuel loans they expected to recover with interest. Another disputes a surcharge, saying their contract guaranteed the price. Those claims depend on individual agreements and amendments, which also determine what repayment or refund rights passengers can pursue.
- Lynn Montoya, traveling with her husband Paul, says requests for fuel and other money came every two to four weeks. They included money to leave Cambodia. She blames mismanagement as well as funding problems, challenging the idea that higher fuel costs explain everything.
- Montoya also alleges crew working aboard hadn't been paid. The number affected and the amounts owed are unclear, and the company hasn't publicly resolved her allegation. The 156 crew aboard face unanswered questions about employment, accommodation and getting home.
- Chief executive Mikael Petterson has described borrowing money and stretching payments, and said a Chapter 11 bankruptcy filing was likely. No filing has been confirmed. The company proposed a 60-day effort to restructure its finances and bring in new capital.
- That period doesn't guarantee a restart or 60 days of passenger support. Holly Hennessy remains in Cambodia, hoping new financing or ownership can restore the voyage. Some residents hope to organize a purchase of the ship. A rescue deal still hasn't been announced.
- There's no confirmed departure or residential-voyage restart. A possible October 31 movement was tentative. Residents still need to know what support will be paid for, how long it will last, and whether they can recover money committed to their cabins.
- Some practical help has reached residents: suitcase unloading and port shuttles. But Canen and Bodin say their hotels remain unpaid by Villa Vie, and Cavazza is arranging her return to Brisbane. McKay's November 15 boarding date is still ahead, while $63,500 has already left her retirement account.
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