Desastres · Atención materna tras las inundacionesNoticia en seguimiento · informe 5 de 6

Rescatadas de las inundaciones de Nepal, las madres afrontan otra emergencia

Se estima que 5,030 mujeres embarazadas resultaron afectadas por la catástrofe de agosto. Las clínicas y las evacuaciones han ayudado a algunas, pero el transporte, el hacinamiento en los refugios y la recuperación segura siguen sin resolverse.

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  1. Actualización 1Casi 1.500 desaparecidos tras las inundaciones provocadas por un derrumbe glaciar en los valles de Nepal y el Tíbet
  2. Actualización 2Un glaciar cayó un kilómetro y luego los valles quedaron bajo el agua
  3. Actualización 3El balance de las inundaciones en Nepal llega a 919 muertos mientras la búsqueda en los túneles se convierte en una carrera por cientos de personas
  4. Actualización 4Sepultados durante nueve días; luego respondieron voces: rescate en túnel de Nepal, pese a 1,380 muertos
  5. Actualización 5Rescatadas de las inundaciones de Nepal, las madres afrontan otra emergenciaEstás aquí
  6. Actualización 6Nepal pone fin al rescate general por las inundaciones. Miles de familias siguen esperando respuestas.Más reciente

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25 días después

Entonces

Sepultados durante nueve días; luego respondieron voces: rescate en túnel de Nepal, pese a 1,380 muertos

Pendiente entonces

  • No hay información confirmada sobre cómo alguien sobrevivió entre nueve y diez días bajo tierra, ni sobre su estado médico
  • No hay una cifra final conciliada ni un total verificado de cuántas personas siguen dentro de los túneles y cuántas están desaparecidas en otros lugares

Lo que dijimos que vigilaríamos

  • Si los equipos que trabajan en los túneles podrán llegar hasta las 121 personas que, según las autoridades, aún podrían estar atrapadas, antes de que el agua y el barro del monzón cierren los espacios vacíos restantes
  • Si las listas de desaparecidos de Nepal y el Tíbet convergerán en una cifra única y fiable, o seguirán divergiendo

Ahora

Se estima que 5,030 mujeres embarazadas resultaron afectadas por la catástrofe de agosto. Las clínicas y las evacuaciones han ayudado a algunas, pero el transporte, el hacinamiento en los refugios y la recuperación segura siguen sin resolverse.

Kalpana Nepali tiene un plan para dar a luz, pero no para escapar de las condiciones que la esperan después. Su primer bebé nacerá en noviembre. Espera dar a luz en el centro de salud de Nuwakot y luego regresar a un salón donde unas 80 personas desplazadas duermen en el suelo. Más de un mes después de las inundaciones del 26 de agosto en Nepal, llegar a un centro de maternidad solo resolvería una parte de su emergencia. 1

El testimonio de una superviviente publicado el 30 de septiembre por Jigyasa Mishra, de The Guardian, muestra lo que las operaciones de rescate han logrado —y lo que no— para las madres. Junto con informes fechados de respuesta de la ONU, documenta servicios en funcionamiento, evacuaciones individuales y suministros que llegan a las mujeres. No demuestra que todos los embarazos de alto riesgo cuenten con transporte, ni que una madre que sale del hospital tenga un lugar seguro donde recuperarse con su recién nacido. 1 9 38

Datos clave

  1. 5,030Mujeres embarazadas que se calcula que resultaron afectadas en Nepal 9
  2. ~750Necesidades proyectadas de atención de emergencia durante tres meses 9

Son estimaciones de planificación, no un censo de mujeres identificadas ni un recuento de complicaciones observadas. El informe del UNFPA del 4 al 9 de septiembre proyecta aproximadamente 750 necesidades de atención obstétrica de emergencia o de recién nacidos en los próximos tres meses. Sustituye una proyección anterior de unas 250; las cifras no deben sumarse. 9 36

Lo que el helicóptero no pudo solucionar

Pooja Pariyal, de 21 años, estaba en el Hospital Trishuli porque su hija de tres meses, Ridhika, tenía pendiente una vacunación y una consulta posnatal de rutina. Salió de su casa alquilada en el bazar de Trishuli a las 7:30 a. m. del 26 de agosto. Según su recuerdo aproximado, su barrio quedó destruido alrededor de 90 minutos después. La cita hizo que estuvieran lejos de casa cuando llegó la inundación. 1

Pero el hospital se convirtió en otro lugar del que no podían salir. Unas 50 pacientes, incluidos cinco recién nacidos, y el personal médico quedaron atrapados durante tres días. Durante el día subían al techo para vigilar la llegada de helicópteros y por la noche volvían a las salas. Pariyal durmió poco. 1

Esos tres días fueron un infierno para mí: no había comida, el baño no funcionaba y nadie me ayudaba con el bebé.

Pooja Pariyal 1

Dijo a The Guardian que no tenía nada para limpiar la ropa sucia de Ridhika y que el hambre redujo su producción de leche. Un helicóptero del ejército evacuó al grupo el cuarto día. Después del rescate, diagnosticaron neumonía a Ridhika; no se ha establecido el tratamiento que recibió ni su posterior recuperación. Se describe que la madre y la hija viven en el centro de acogida temporal de Lamibagaichha, en Bidur, junto con unas 125 personas que comparten 25 tiendas de campaña. 1

Pariyal lo perdió todo en la casa que alquilaba. The Guardian señala que sus circunstancias la dejan sin derecho a una compensación del Gobierno; no que todos los inquilinos estén excluidos legalmente. Volver con sus padres es solo una posibilidad, supeditada a que ellos también encuentren alojamiento. Escapar del agua no le ha devuelto un hogar. 1

Kalpana, de 23 años, tenía siete meses de embarazo cuando la inundación azotó el distrito de Rasuwa. Su esposo, que trabajaba en un túnel hidroeléctrico, la llamó poco después de las 8:30 a. m. y le dijo que se dirigiera a un terreno más alto. Él logró escapar cerca de la entrada del túnel. Ella subió la colina a pie, se desmayó y lo siguiente que recuerda es estar en un helicóptero con otras 10 personas. 1

“Mi médico me había indicado estrictamente que comiera cada cuatro horas. No sé si el médico sobrevivió a la inundación o no”, dijo. Esa incertidumbre forma parte del relato de Kalpana. El médico no tiene nombre y no se ha establecido si sobrevivió o murió. En el salón compartido, hombres, mujeres y niños duermen juntos sobre esteras y ropa de cama; el baño no está separado por sexo y, según ella, siempre hay cola. 1

Renuka Nepali, de 27 años, huyó cargando a su hija de ocho meses y aferrada a la mano de su hijo de 12 años. Su hijo sufrió magulladuras durante la huida. Una amiga con un embarazo muy avanzado no pudo seguir el ritmo; Renuka recuerda que la inundación se la tragó cuando intentaba agarrarse a algo. Se trata del relato de una superviviente, no de una recuperación ni de una identificación formal establecidas de manera independiente. Renuka y sus hijos llevan ahora ropa donada y se alojan en el mismo refugio que Pariyal. 1

Lila Pieters Yahia, coordinadora residente de la ONU en Nepal, advirtió que las mujeres embarazadas y lactantes podrían correr mayores riesgos de trauma, conmoción y depresión posparto después de experiencias como estas. Se trata de una advertencia sobre riesgos, no de un diagnóstico de estas mujeres. Sin embargo, sus relatos dejan claras las circunstancias concretas que fundamentan esa advertencia: hambre, miedo, interrupción del cuidado de los bebés, pérdida de vivienda e incertidumbre sobre las personas de quienes dependían. 1

La atención llega a algunas, pero no a todas

Aditi Aryal, analista de comunicaciones del UNFPA, dijo a The Guardian que 550 mujeres afectadas tenían previsto dar a luz “el próximo mes”. En una publicación del 30 de septiembre, eso se entendería como octubre, pero la entrevista no tiene fecha propia y ninguna tabla publicada correspondiente del UNFPA demuestra que la estimación se recalculara específicamente para octubre. No es un recuento de citas confirmadas ni de plazas disponibles para dar a luz. 1

El reportaje describe cómo se asigna a las embarazadas de los refugios al centro de salud en funcionamiento más cercano según la fecha probable del parto, y cómo se trasladan en avión a un hospital de maternidad de Katmandú, una semana antes de la fecha prevista, los embarazos complicados o de alto riesgo. No se ha establecido ningún protocolo operativo general equivalente. El mecanismo descrito no demuestra que todas las mujeres que cumplen los requisitos hayan recibido o vayan a recibir un vuelo. 1

Hay servicios individuales documentados. People’s Review informó el 6 de septiembre que nueve mujeres habían dado a luz en el Hospital Trishuli desde la inundación; cuatro pacientes de maternidad habían sido derivadas a otros centros, dos en helicóptero del ejército y dos en ambulancia. El informe de Ratopati del 6 de septiembre registró 17 pacientes derivadas en el Hospital de Maternidad y Mujeres Paropakar, en Katmandú, y 13 mujeres embarazadas o en posparto dadas de alta; no fueron 17 altas. Se describió que las pacientes restantes estaban estables. 41 138

El acceso sigue siendo un problema distinto de la capacidad hospitalaria. Un reportaje de Kantipur del 27 de septiembre describió que las embarazadas de Aamachhodingmo, afectada por las inundaciones, no podían hacerse controles prenatales porque las carreteras estaban cortadas. Un plan de parto solo es útil en la medida en que exista una conexión entre la mujer y el centro. 55

El informe del UNFPA del 28 de agosto al 3 de septiembre describe dos unidades móviles que operaban a través de Marie Stopes International. Un equipo de Nuwakot formado por un médico y tres enfermeras atendió a 146 personas con servicios que incluían atención prenatal y posnatal, planificación familiar, apoyo psicosocial y derivaciones por embarazos de alto riesgo. El informe del 4 al 9 de septiembre contabilizó 472 personas atendidas, incluidas 356 mujeres y niñas, tras la ampliación de las operaciones a Bidur y Kispang, con presencia en nueve lugares. 36 9

Un artículo del UNFPA publicado el 25 de septiembre situó el alcance de los servicios móviles en más de 900 personas a mediados de septiembre, sin especificar la fecha exacta de corte. Estos informes de respuesta con periodos superpuestos no deben sumarse. Miden el alcance de los servicios de salud reproductiva y de atención a la violencia de género, no cuántos de los embarazos estimados recibieron atención. 38

El informe del 4 al 9 de septiembre también registra el envío de 2,800 kits de dignidad y para adolescentes, y la creación de cuatro espacios seguros para mujeres. Informes posteriores del UNFPA describen los suministros como entregados y los espacios como lugares que ofrecen información, apoyo psicosocial y derivaciones. El envío no verifica que todas las destinatarias previstas los hayan recibido; esta asistencia es importante, pero no demuestra que se hayan restablecido las viviendas ni que haya cobertura integral de maternidad. 9 38

Las cifras de víctimas aún necesitan sus fechas

El 31 de agosto, HeyDay News informó de 919 muertes en Nepal y el Tíbet y de 4,793 personas desaparecidas. El 5 de septiembre, informamos de 1,331 muertes confirmadas en Nepal y más de 5,000 personas desaparecidas. Eran cifras de distintas etapas fechadas de la catástrofe, con diferentes coberturas geográficas; no deben presentarse como datos actuales.

El último paquete de cifras gubernamentales plenamente corroborado que se ha establecido para este artículo tiene fecha del 26 de septiembre: 1,453 muertes en Nepal y 5,285 personas desaparecidas, según datos de NDRRMA difundidos por PTI y publicados por India Today. Solo se había identificado a 112 víctimas y entregado sus restos. El paquete contabilizó 13,795 personas rescatadas y 1,113 personas en 21 centros de acogida temporal; esta última cifra no representa a todas las personas desplazadas. 29

En cambio, el reportaje de The Guardian del 30 de septiembre redondea una evaluación de UNICEF del 22 de septiembre a más de 1,400 muertos y más de 5,700 desaparecidos. Esa cifra anterior de desaparecidos fue reemplazada por el paquete del 26 de septiembre; la fecha de publicación del reportaje no la actualiza. La revisión y depuración de las listas de desaparecidos no demuestra si cada persona retirada de ellas fue encontrada con vida o confirmada como fallecida. 1 34 29

El número de personas contemplado en la planificación de asistencia de UNICEF es una medida distinta: 84,270 personas, incluidos 32,021 niños, en 17 municipios de seis distritos de Nepal. No es el total de la población afectada y no indica una fecha a partir de la cual dejará de necesitarse ayuda. Aunque la catástrofe se extendió hasta el Tíbet, las cifras sobre maternidad y asistencia que aparecen aquí se refieren a Nepal. 34

La destrucción comenzó con una avalancha de roca y hielo del macizo de Langtang Lirung, que se convirtió en un flujo de escombros a través del sistema fluvial del Bhote Koshi y el Trishuli. La señal sísmica de magnitud 5.2 se identificó como el derrumbe mismo, no como prueba de un terremoto tectónico que lo desencadenara. Las carreteras y los puentes destruidos a lo largo del corredor fluvial siguen formando parte de la emergencia de maternidad: la atención no puede ser fiable si la ruta para llegar a ella está cortada. 24

Tal como se emitió 31 líneas
  1. On September 5, we reported 1,331 confirmed deaths in Nepal. The latest corroborated tally is 1,453, with 5,285 people still missing. An estimated 5,030 pregnant women were affected, while damaged roads and crowded shelters complicate care more than a month after the flood. Can emergency maternity care reach women before delivery, and do mothers and newborns have safe places to return to?
  2. The latest established government package is dated September 26, not today. The immediate maternal-health emergency extends beyond surviving the water: women need food, sanitation, transport, functioning clinics and somewhere safe to recover.
  3. Pooja Pariyal and her three-month-old daughter spent three days stranded at Trishuli hospital. Pooja, 21, had left her rented home in Trishuli bazaar at seven-thirty on August 26 for Ridhika's vaccination and a routine postnatal appointment. Her recollection places the destruction of her neighbourhood about ninety minutes later; that is approximate, not an independently measured flood-arrival time. The appointment meant they were away from home when the water arrived.
  4. About fifty patients, including five newborns, and medical staff were trapped. During daylight they climbed to the roof to watch for helicopters; at night they returned to the wards. Pooja slept little. She had nothing to clean Ridhika's soiled clothes, and hunger reduced her milk supply in her own experience. That is one mother's experience, not a measured rate of breastfeeding problems across the disaster.
  5. An army helicopter evacuated the group on the fourth day. Ridhika was then diagnosed with pneumonia. Her treatment and subsequent recovery remain unknown. Pooja lost everything in her rented home. Her individual circumstances leave her ineligible for government compensation; that does not establish a rule excluding every tenant. Returning to her parents is only a possibility, dependent on their being rehoused too.
  6. Pooja and Ridhika are living among about 125 people sharing twenty-five tents at Lamibagaichha holding centre in Bidur, a couple of miles south of Trishuli. Another survivor, Kalpana Nepali, is staying in a Nuwakot hall with about eighty displaced people. Men, women and children sleep together on floor mats and bedding. The shared toilet is not separated by sex, and queues make access difficult.
  7. Kalpana, 23, was seven months pregnant with her first baby when the flood struck Rasuwa. She was making soup when her husband, working at a hydropower tunnel, called just after eight-thirty and told her to reach higher ground. He escaped near the tunnel entrance. She walked uphill, fainted, and next remembers water on her face in a helicopter with ten other people. Afterward, she ate a whole packet of bread. Her doctor had advised eating every four hours.
  8. Kalpana does not know whether that doctor survived. The doctor is unnamed, and neither survival nor death has been established. That uncertainty belongs to Kalpana's experience, not Pooja's. Her baby is due in November. Her plan is to deliver at Nuwakot health centre and then return to the shared hall.
  9. Renuka Nepali had seconds to escape with her twelve-year-old son and eight-month-old daughter. The 27-year-old carried the baby and grabbed her son's hand while people ran from the flood. Her son was bruised during their escape. A heavily pregnant friend and neighbour could not keep up; Renuka remembers her being swallowed by the water while trying to grab something to hold on to. The friend's recovery or formal identification has not been independently established. Renuka is now in the same shelter as Pooja, wearing donated clothes with her children.
  10. Pregnant and breastfeeding women may face greater risks of trauma, shock and postpartum depression after experiences like these. That is a warning about risk, not a diagnosis of these survivors or a measured prevalence of depression. Hunger, disrupted infant care, shared sanitation, lost housing and uncertainty about loved ones continue after evacuation.
  11. The missing list fell from 6,150 on September 16 to 5,285 on September 26, but that does not establish what happened to each person removed. Lists were being revised and cleaned. The intervening snapshots counted 5,875 missing on September 21 and 5,705 on September 22. These are changing records, not a reconciled progression of rescues or confirmed deaths.
  12. The corresponding death snapshots were 1,403, then 1,411, then 1,451, and finally 1,453. The September 30 survivor account uses the September 22 assessment, rounding it to more than 1,400 dead and more than 5,700 missing. Its publication today does not turn that older missing-person figure into a new tally. No newer fully corroborated official package has been established for this report.
  13. The September 26 death count comprises 1,451 recovered bodies and two people who died in treatment. Only 112 of the 1,453 victims had been identified and handed over. The same package counted 13,795 people rescued and 1,113 people in twenty-one holding centres: 805 in Rasuwa, 187 in Nuwakot and 121 in Dhading. Those centres do not account for everyone displaced.
  14. Our August 31 report counted 919 deaths across Nepal and Tibet and 4,793 missing. Our September 5 report counted 1,331 confirmed deaths in Nepal and more than 5,000 missing. Those were dated stages, with different geographic coverage, not figures to use now. The disaster crossed the border, but the maternity-care and assistance figures in this account concern Nepal.
  15. The last established Tibet-side split was forty-three dead and 519 missing in early-to-mid September, following an earlier split of three dead and 558 missing. Those are not current September 30 counts. Adding the later Tibet split to Nepal's September 26 package would produce about 1,496 dead and 5,804 missing, but would combine different reporting dates rather than create a joint official total.
  16. The humanitarian assistance caseload is 84,270 people, including 32,021 children, across seventeen municipalities in six districts. That is the basis of the rounded more-than-eighty-thousand figure. Broader estimates of roughly 310,000 to 352,000 affected people use a larger population base. They do not measure the same thing, and neither figure establishes when support will no longer be needed.
  17. A rock-and-ice avalanche fell roughly 1,200 metres before becoming a destructive debris flow. The August 26 collapse began around eight-thirty to eight-forty local time at the Langtang Lirung massif. Calling it simply a glacier collapse leaves out that mechanism. Its magnitude-five-point-two seismic signal came from the collapse itself, not proof of a triggering tectonic earthquake.
  18. The debris flow struck an approximately seventy-two-kilometre corridor in Nepal, sweeping away villages, homes, roads and bridges. It travelled through Lhende Khola into the Bhote Koshi and Trishuli river system and also struck Gyirong Port on the Tibet side. The destroyed connections now separate some women from the hospitals that can treat them.
  19. An estimated 750 emergency obstetric or newborn-care needs are projected over a three-month planning period. That is not 750 observed complication cases. The estimated 5,030 pregnancies also come from a population-based emergency calculation, not a census of identified women. An earlier projection of about 250 emergency-care needs was replaced by the later 750 estimate; the two must not be added.
  20. The earlier population base was about 310,076 affected people, producing estimates of 86,820 women of reproductive age and 4,430 pregnancies. An early local planning briefing covered fifteen affected units in Rasuwa, Nuwakot and Dhading and projected about 492 births and seventy-four emergency obstetric cases in the coming month. A later base of 352,000 affected people produced 98,560 women of reproductive age and 5,030 pregnancies. These are successive planning versions, not additional groups of women.
  21. A forecast puts 550 deliveries in the following month. In a September 30 publication, that reads as October, but the interview date and whether the estimate was recalculated specifically for October are unknown. Kalpana's November due date is a separate individual fact. Coverage of those expected births is not yet confirmed: the forecast does not establish appointments, completed antenatal checks, transport or reserved delivery places.
  22. The described arrangement assigns pregnant women in shelters to the nearest functioning health centre using estimated delivery dates. It also provides for airlifting complicated or high-risk pregnancies to a Kathmandu maternity hospital one week before delivery is due. Both the 550-birth forecast and that week-before-delivery arrangement rest on a single account. No matching published operational table for the forecast or system-wide airlift protocol has been established. The arrangement is not proof that every eligible woman has received, or will receive, a flight.
  23. A mother and newborn have been airlifted from Gatlang health post to Paropakar Maternity and Women's Hospital in Kathmandu. But weeks after the flood, isolated communities including Gatlang and Aamachhodingmo still lacked access to ultrasound or antenatal checks because roads were cut.
  24. Nine women had delivered at Trishuli Hospital since the disaster by September 6. Four maternity patients had been referred elsewhere, two by army helicopter and two by ambulance. A separate September 6 snapshot at Paropakar recorded seventeen referred patients from Rasuwa and Nuwakot, with thirteen pregnant or postpartum women discharged. Seventeen was the referral count, not the discharge count. The remaining patients were described as stable.
  25. A referral journey that previously took about two hours to Kathmandu was taking seven to eight hours via Galchhi in a September 2 snapshot. A differently specified Bidur–Galchhi–Betrawati route took about five hours in another account. These are dated, route-specific descriptions, not one confirmed travel time today. Functioning hospitals alone cannot solve delayed access.
  26. Two mobile units provided a partial answer through Marie Stopes International in the August 28 to September 3 response period. A Nuwakot team of one doctor and three nurses delivered antenatal and postnatal care, family planning, gynaecological care, psychosocial support, infection management and referrals for high-risk pregnancies and obstetric complications.
  27. Mobile-service reach exceeded nine hundred people by mid-September; nine hundred is only the lower bound. The earlier snapshot counted 146 sexual and reproductive-health and gender-based-violence contacts, sixty-nine percent female. The September 4 to 9 snapshot counted 472 people, including 356 women and girls, after expansion to Bidur and Kispang across nine mobile-team sites. These overlapping snapshots must not be added, and they are not counts of pregnant women receiving care.
  28. The exact mid-September cutoff is unspecified. More than half of those in the later reach figure were women, with psychosocial support reaching hundreds. A related September 4 to 9 service summary recorded 145 psychological-first-aid contacts.
  29. The material response included 2,800 dignity and adolescent kits, initially broken down as two thousand dignity kits and eight hundred Kishori kits, plus three hundred tarpaulins. The September 4 to 9 record specifies dispatch through government and Nepal Red Cross channels. Earlier and later descriptions use delivered or provided wording, but dispatch alone does not establish receipt by every intended recipient. Adolescent kits are part of the combined total, not an extra quantity to add.
  30. Four women-friendly spaces were established during September 4 to 9, offering information, psychosocial support and referrals. Pooja also received a dignity kit. That is meaningful assistance, but does not establish restored housing or comprehensive postnatal care.
  31. Some women have received deliveries, referrals, mobile care, emergency flights, supplies and protective spaces. That answers part of the care question. It does not establish that the 550 expected deliveries are covered, that every high-risk pregnancy has transport, or that mothers returning from hospital have safe accommodation. Ridhika's recovery remains unknown. Kalpana's stated delivery plan still leads back to a hall shared with about eighty people.

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